Pinocchio se hace mayor de la mano de Monitor Capital

Y de finales de este año, hasta 2008, las previsiones del grupo hablan de veinte nuevos Pinocchio. “A un negocio pequeño no le puedes añadir demasiadas herramientas de gestión porque acarrea unos costes difícilmente soportables. Para eso, hay que tener cierta masa crítica”. Y precisamente ese es el objetivo de Monitor: el crecimiento orgánico del grupo. Ni que decir tiene, que las aperturas traerán un repunte en la facturación. Para 2006 Roberto Warfield, el director general de Monitor, estima que se alcanzarán los seis millones de euros.

Por toda España
Pinocchio extenderá sus tentáculos primero por Madrid -de momento, con locales propios-, y más tarde por el resto España, en una secuencia lógica en la que tampoco sería descabellado el salto a Europa. “La cocina italiana viaja bien, así que no veo por qué no podríamos salir de España”, indica el director general de Monitor. En la actualidad, todos sus locales, excepto el primero de Mónaco y la trattoría de Valencia, están ubicados en la capital, donde existen un restaurante, tres trattorías y cinco pizzerías que dan empleo directo, junto al levantino, a 160 personas.

Esta masa crítica, que según las previsiones, llegará a tener la cadena, hará imprescindible a la vez que ayuda a soportar herramientas de gestión de la misma más profesionalizadas, de modo que se controle el consumo y se optimicen los costes.

La formación para dar un buen servicio en el segmento fast casual en el que se sitúa Pinocchio, es otro de los retos que señala Warfield. “Un servicio acorde a lo que demanda el cliente, que quiere todo ya y exige calidad. No es imposible, pero hay que incorporar los sistemas adecuados para conseguirlo”.

Otro punto susceptible de ser mejorado, aunque ya estaba en marcha antes de que Monitor saltara al terreno, es tener una logística propia eficaz. De hecho, el director general de Monitor admite que “para tener una docena de restaurantes, nos hemos encontrado que Pinocchio tiene una estructura de gestión muy buena”.

La cocina de mercado es otro de los aspectos que la firma de inversión quiere mantener como marca de la casa. Warfield es tajante en este sentido: “No vamos a entrar en comida preparada. Seguiremos practicando una cocina de mercado y apostando por la formación interna. Tenemos muy buena gente y hay que continuar intentando que la mano de obra sea la mejor posible. Para esto hace falta cierto grado de arte”.

La golosa hora de la cena
Pinocchio ha sido y es sensible a dos tipos de público: el de los trabajadores que acuden a medio día en busca de un menú y el nocturno, que busca otro ambiente más relajado. Y dentro de estos targets, el “público joven es un objetivo clarísimo” para Warfield. Por franjas, ocupar la noche resulta prioritario, y la comunicación que ayuda a alcanzar estas metas, imprescindible. Próximamente, adelanta el director de Monitor, aparecerá en prensa, sobre todo en periódicos, una campaña de publicidad que conmemora los veinte años del grupo Pinocchio. ¿Cuántos más cumplirá bajo el mandato de Monitor Capital? Para Warfield, la cadena de restaurantes es una inversión a medio o largo plazo. “Podemos estar hablando de cinco años, que pueden ser alguno más o alguno menos”, señala, sin dejar de matizar en otro momento de la conversación: “podemos mantener participación durante mucho tiempo, pero llega un momento en que la evolución natural en cuanto a consolidación, da paso a otras empresas de crecimiento”.

En el momento que su estructura de costes lo permita, los gestores de Pinocchio potenciarán también las compras en origen. “Ampliaremos relaciones con importadores y distribuidores de productos italianos. Esto le da mayor frescura”. Siempre manteniendo la relación calidad-precio actual, eso sí, en el que un ticket medio se sitúa entre los quince y veinte euros, mientras que el menú de medio día está a 9,90 euros. Warfield confirma que el concepto continúa siendo básicamente el mismo. En su web aparece expresado de la siguiente manera: “Pinocchio ofrece una gastronomía basada en la propia esencia del concepto Mediterráneo. Variedad de sabores, equilibrio en sus componentes, comidas relajadas, sobremesas pausadas,…”. El montaje de una cocina central no está entre sus prioridades, aunque “para algunas tareas como la elaboración de masas, postres,… podría resultar interesante”, admite Warfield.

Y no podía faltar el vino, como elemento distintivo de esa cultura mediterránea a la que alude, un vino que “en restauración se ha puesto muy caro”, no duda en afirmar el responsable de Monitor, quien expresa a continuación su intención de “mirar muy de cerca la carta de vinos y comprar a precios razonables preocupándose de seleccionar bodegas para ofrecerlo a un precio contenido”.

En unos planes tan ambiciosos no podía faltar el posible cambio de imagen que se encuentra en estudio. Así lo revela Warfield: “Los locales nuevos ya partirán de esa idea, mientras que a los antiguos les practicaremos un lifting”. Hoy por hoy, Pinocchio ofrece una decoración cálida e intimista que se mantendrá. Contarán, entre otras novedades con conexión wi-fi, y la incorporación de nuevos materiales. (www.pinocchio.es) l