Plaza Perú y Totora, gastronomía peruana en Madrid y la Ciudad Condal

Restaurante Totora, en Barcelona.
Restaurante Totora, en Barcelona.

Tradición e innovación. Las dos vertientes de la cocina peruana, una de las más variadas, ricas y actualmente en auge del mundo, son las protagonistas de dos nuevos proyectos que acaban de desembarcar en Madrid y Barcelona respectivamente. En Madrid, Plaza Perú, que hace honor a su ubicación en la plaza del mismo nombre, es un viaje sensorial a Perú ya que ofrece una cocina muy auténtica y tradicional, tal cual se sirve en los restaurantes de allí, en la que no faltan los cebiches y tiraditos, el ají de gallina, el lomo saltado, los anticuchos o el pan con chicharrón. Totora por su parte, en Barcelona, cuyo nombre hace referencia a una pequeña embarcación artesanal de pescadores típica de la costa norte peruana (los Caballitos de Totora), ofrece una cocina más delicada, con ciertas dosis de creatividad y muy enfocada a los sabores marinos con una gran barra de fríos donde se elaboran en directo cebiches, tiraditos, makis y niguiris nikkei.

Los artífices de ambos restaurantes son Patricia Vega y Antonio Aramburu, un matrimonio de emprendedores peruanos afincados en Madrid desde hace 14 años. Ella, psicóloga de formación, se ocupa de la selección del personal y la gestión de equipos. Él, que estudió ADE y se formó en EEUU, es un amante apasionado de la gastronomía, el director de orquesta y un auténtico visionario en el sector. Aunque comenzó en el mundo de las finanzas, con 27 años colgó el traje de consultor y montó su primer restaurante en Lima. Un restaurante de cocina de autor francesa al que le siguieron otros modelos de negocio con los que rompió moldes y supo innovar en el Perú de entonces. Tras el éxito de sus primeros proyectos, la pareja decidió trasladarse a España e iniciar una nueva etapa profesional con un propósito muy claro: dar a conocer y poner en valor la riqueza de la cocina peruana en Madrid. Durante años trabajaron para otros restaurantes y firmas de prestigio desarrollando productos y recetas. Ahora dan rienda suelta a sus inquietudes con Plaza Perú y Totora, dos restaurantes ubicados en las dos principales capitales de nuestro país que apuestan por una cocina autentica y de calidad a precios accesibles.

Plaza Perú, 100% tradicional

La propuesta de Plaza Perú está basada en la cocina tradicional peruana, la que se hace en los restaurantes de allí, desde un punto de vista absolutamente purista. En su carta hay platos muy populares, cebiches clásicos, platos típicos de los Andes o propuestas rescatadas de la cocina callejera de Lima. De la decoración del local, de 450 metros cuadrados, se ha ocupado Laura Garcia Navarro, del estudio de interiorismo Gärna Madrid. En ella destaca un gran mural pintado a mano por la artista, María Lapeña en el que se narra toda la historia del pueblo peruano y de su gastronomía: desde los incas pasando por la llegada de los españoles y de los negros africanos que dieron lugar a la cocina criolla hasta la influencia china (de las que surgió la cocina chifa) y la inmigración japonesa de la que nació la cocina nikkei. También sobresale una intervención vegetal que aporta vida y naturalidad al espacio y la paleta de colores utilizada que está  basada en los alimentos utilizados en la comida con tonos neutros que recuerdan al arroz, el choclo o la papa y tonos rojos, naranjas y amarillos en alusión al rocoto y los ajíes.

Plaza Perú, en Madrid, en la plaza del mismo nombre.
Plaza Perú, en Madrid, en la plaza del mismo nombre.

Totora, moderna cebichería en el eixample

En el lado izquierdo del barrio barcelonés del Exaimple, donde se congregan numerosos restaurantes de destacada calidad, abre Totora. Se trata de un espacio de 700 metros cuadrados cuyo nombre es toda una declaración de intenciones ya que hace referencia a una pequeña embarcación fabricada con juncos recogidos de los humedales que se utilizaba para pescar desde épocas pre incas en la costa norte del Perú, donde el Mar de Grau es más generoso. Aunque no faltan clásicos como el ají de gallina, el lomo saltado, el arroz con pato y el anticucho de corazón, la oferta de Totora está consagrada en un 90% a la cocina marinera y los productos del mar. A diferencia de la propuesta purista de Plaza Perú, en los platos calientes de Totora se vislumbran  ciertas dosis de innovación, un mayor refinamiento de los sabores y algo de fusión de recetas tradicionales peruanas con productos premium. Además, frente a la cocina tradicional que predomina en el comedor de Madrid, en el de Barcelona hay una mayor inclinación hacia la cocina Nikkei.

Respecto a la decoración, obra de ApInteriorisme y M&M, ésta está inspirada en el paisaje marinero de Huanchaco, una pequeña caleta de pescadores en la costa norte del Perú de donde son característicos los Caballitos de Totora a los que debe su nombre el restaurante.