Posavasos redondos, los favoritos de las pizzerías

La imprenta en línea Onlineprinters ha analizado en un estudio varios miles de pedidos de posavasos, y ha constatado que no solo hay diferencias entre países en la forma de los posavasos, sino que la demanda también difiere dependiendo de los sectores.

En el año 2018 los clientes de esta empresa pidieron más de nueve millones de posavasos. Esto representa un aumento del 23% con respecto al año anterior, a pesar de que la producción de cerveza en Europa no ha aumentado en los últimos ocho años y se mantiene estable en torno a los 40 mil millones de litros por año.

Las ventas llegan a multiplicarse hasta por cinco

El sector en el que más posavasos se piden (13,8 millones) es, con diferencia, la gastronomía. Con ello, la demanda de los restauradores fue casi un 20% superior a la del año anterior. Un dato curioso: la demanda de clientes de la categoría ‘autoridades y servicios públicos’ se duplicó del 2017 al 2018, mientras que en el sector de la ‘formación’ llegó incluso a multiplicarse por cinco.

Aquí salieron a la luz las preferencias de cada país en cuanto a la forma de los posavasos. Los posavasos redondos se utilizan principalmente en hosterías y pizzerías italianas. También solemos encontrar posavasos redondos en los bares de tapas en España. Por el contrario, en las cafeterías y restaurantes austriacos, así como en Alemania, se utilizan preferentemente los posavasos cuadrados. En Europa del Este se prefieren los redondos. Las cervezas checas se suelen servir en posavasos redondos.

Producto individualizado y no en serie

Desde Onlineprinters se estima que cada año se fabrican varios miles de millones de posavasos de cartón. Sin embargo la mayoría son producidos en serie y simplemente llevan el logotipo de la fábrica de cerveza para que lo vean los clientes. Por el contrario, los posavasos ‘impresos online’ son pedidos individuales que han sido diseñados por los mismos clientes para sus propios fines.

Los posavasos se empezaron a utilizar en el siglo XIX, eran de lana y se podían lavar. Si alguien no podía permitirse una jarra con tapa, utilizaba el posavasos, estando sentado al aire libre, también para proteger su bebida de los insectos y de las hojas que caían. Así que vemos que los posavasos pueden cumplir una doble función. Alrededor de 1880 se empezaron a fabricar posavasos de cartón y a imprimirlos con publicidad.