Premios

La proliferación de pequeños, o no tanto, genios de las sartenes y las planchas, se ha visto acompañada e impulsada por una infinidad de premios que tratan de reconocer tan ardua labor.

Recompensar un trabajo bien hecho no sólo es loable sino necesario. El problema es que estos galardones han empezado a reproducirse como hongos en un otoño húmedo.

Los lectores de RESTAURACIÓN NEWS han podido comprobar, numero tras número, cómo cada quince días son varios los profesionales de la cocina honrados con uno de estos reconocimientos.

Concursos, campeonatos, certámenes, etc., lanzan al estrellato cada semana a varios profesionales. De esta manera, la función publicitaria y de imagen que para los profesionales debe tener, se diluye en la confusión que provoca la avalancha de galardones con sus correspondientes nombres.

En el otro lado, los profesionales de sala permanecen como el hermano pobre de la profesión. La gran mayoría de las compañías que esponsorizan los reconocimientos a los cocineros, omiten hacerlo con la labor de los camareros y maitres, aquellos que trabajan cara al público. Esta es, sin lugar a dudas, una situación injusta que todos los agentes de este sector deberían tratar de solventar. La carencia de incentivos a profesionales de sala puede convertirse a medio plazo en una gravísima enfermedad para la restauración en España.

De momento, entre tanto premio, permanece y prevalece el que el público otorga cada día con su asistencia y su fidelidad por un restaurante. Sin duda este es el mejor reconocimiento que un profesional de la restauración puede tener. Esperemos que pronto afecte a todos los profesionales del sector.