¿Qué pasos mínimos debe dar una empresa de restauración en materia de prevención de la gripe A? ¿Es diferente entre restauración comercial y colectiva? ¿Es prematuro sensibilizar a dirección y clientes?

José L. Martínez Medina
Food Service Key Account Manager de JohnsonDiversey España, SL

Las empresas de restauración deberían de actuar de forma proactiva (muchas ya lo están haciendo); estableciendo mecanismos de comunicación para informar, desde la serenidad, a todos sus empleados acerca de qué es la gripe A, sobre qué medidas preventivas adopta y sobre qué medidas preventivas individuales deberían tomar los trabajadores. Éstas se deberían de adoptar en clave interna (personal de la empresa) y externa (que abarquen a proveedores y clientes).
La empresa debe potenciar sus procedimientos de higiene y desinfección, intensificar las frecuencias de limpieza; y recomendar el lavado de manos, con agua y jabón. En aquellos casos en los que no haya agua, o un lavamanos cercano se debería utilizar un alcohol o gel desinfectante.
Por otro lado, las empresas de restauración deberían examinar (o crear) un plan que garantice la continuidad de su funcionamiento, en caso de producirse algún contagio entre sus empleados. En el sector de la restauración colectiva, orientada hacia segmentos sensibles de la población, posiblemente se requiera un protocolo específico.
Aunque los comités que se están creando en el seno de las empresas de restauración son multidisciplinares; los departamentos de Calidad y Prevención de Riesgos, tienen un papel muy importante en la revisión de los procedimientos y su mejora.

Juan Antonio Benito
Marketing Manager Iberia de Ecolab Hispano-Portuguesa, S.A.
El virus de la Gripe A se contagia de persona a persona y por el contacto con superficies contaminadas y muere a una temperatura aproximada de 60ºC. Esta característica no modifica las medidas higiénicas habituales, pero sí el riesgo en caso de incumplirlas, por lo tanto creo que es aconsejable extremarlas, sobre todo, en los aspectos siguientes:
Por una parte, cualquier mecanismo de contaminación de las manos por saliva como morderse las uñas, probar la comida con los dedos, etc., son actitudes que entrañan un mayor riesgo. Es fundamental extremar la limpieza y desinfección de las manos y uñas. Tenemos que reforzar los métodos de lavado y su frecuencia.
Por otro lado, la limpieza y desinfección de superficies, fundamentalmente las que entren en contacto con los alimentos ya preparados: vajilla, cristalería, cubiertos, bandejas, pero también las superficies que tocaran los clientes.
Y, por último, “LA VIGILANCIA DE LA SALUD” de los trabajadores, tanto camareros como cocineros. Cualquier síntoma respiratorio, por leve que sea, fiebre, mucosidad, tos, implica apartarlo momentáneamente y de forma preventiva de su puesto de trabajo, hasta que su situación, mediante certificado médico, nos lo aclare.
Mi opinión, y no sé si las autoridades sanitarias lo tendrán en cuenta, es que todo el personal manipulador de alimentos y que trabaje en locales públicos sea vacunado. Esperemos que el invierno sea corto y las expectativas de afectación de esta pandemia menores de lo esperado.

Para una empresa de restauración es imprescindible llevar a cabo acciones de prevención, para contribuir a minimizar el impacto de la gripe y dar sensación de tranquilidad y normalidad, rigor y profesionalidad, que los clientes van a valorar positivamente. Es muy importante contar con los productos de limpieza y desinfección adecuados, especialmente para las manos. Y cubrir otras áreas, como los productos para limpieza de baños públicos, para superficies en contacto con alimentos, para pavimentos, suelos en general o lavandería. Es importante estar bien informado sobre la gripe A, en general conocer los efectos. Y las medidas y también es necesario tener información específica sobre las actuaciones que se necesitan llevar a cabo en cada una de las zonas de nuestros negocios.
Además de los procedimientos de lavado y desinfección de manos así como de superficies en contacto con alimentos, es importante tener un rigor en la limpieza del mobiliario, como sillas o mesas, así como una mayor frecuencia en la limpieza de los suelos. Se aconseja que además de la gama de jabones de manos se coloque una loción desinfectante en la salida de los baños.
En todos los casos hemos de tener en cuenta a nuestros empleados y llevar a cabo medidas para evitar su contagio, como controlar su estado de salud, colocar puestos de desinfección para empleados, mantener desinfectadas las superficies en contacto frecuente como mesas, teléfono o teclados, y, sobre todo, informar a los trabajadores sobre el estado de la pandemia y los procedimientos de control de la infección.