“Queremos crecer con la insignia Happy Bar & Grill en Madrid”

El grupo se fijó en España para iniciar su expansión internacional y la inició en 2004, con la apertura del local que tiene en Rambla de Catalunya (Barcelona). Su objetivo ahora es encontrar buenas localizaciones para seguir abriendo establecimientos en Barcelona y Madrid.
Para establecerse en España, el Grupo Happy confió en Ilyan Penev quien, incluso antes de abrir el primer local Happy en Barcelona, se hizo con dos establecimientos de la localidad costera de Masnou: el Irish Pub y La Tana del Toppo (abiertos en 2001), una taberna irlandesa y un restaurante de cocina italiana en el mismísimo puerto. “Antes de expandirnos, creíamos que lo más importante era montar un equipo consolidado con el que iniciar el crecimiento”, explica Penev. Así, el 24 de febrero de 2004, con la presencia de personalidades del deporte como el exfutbolista Hristo Stoichkov, se inauguraba el local Happy Bar & Grill. El local, que dirige Raúl Ríos, reproduce fidedignamente el modelo de local Happy que hay en Bulgaria. Se trata de un céntrico establecimiento, ya que, según Ríos, “para el modelo Happy es muy importante estar en una ubicación con muchísimo tráfico de personas, ya que para mantener la calidad alta a precios asequibles es imprescindible tener una alta rotación”. De hecho, este local, que abre de 8 h. a 24 h. ininterrumpidamente, cuenta con una capacidad para 152 comensales, más 48 en terraza, el precio medio es de 10 a 15 euros, y consiguen unos 500 servicios diarios. “En Happy ofrecemos una experiencia, en un restaurante cómodo, dinámico, con una amplia oferta gastronómica, tan variada que satisface a los que quieren cuidar su dieta y a los que quieren cuidar su bolsillo”, cuenta Raúl Ríos. El 80% del menú de Happy Bar & Grill se especializa en platos cocinados a la parrilla y a la barbacoa (dispone de hornos Josper y cocinan con carbón de encina); así como una amplia variedad de ensaladas, entrantes y verduras frescas. Cada día Happy pone a disposición de su “fiel clientela” –aseguran que el 70% de los clientes al mediodía son habituales- un menú con tres primeros platos y tres segundos a elegir, fusionando las diferentes cocinas, catalana e internacional. “Todo se hace al momento, porque, por ahora, no confiamos en la cocina de quinta gama”, explica José González, director de operaciones del Grupo Happy en España. De hecho, por ahora no disponen ni siquiera de cocina central ni de central de compras, ya que “cada local tiene unas necesidades diferentes”, añade González.

Nuevos locales, diferentes enseñas
El grupo creció en 2006 con la adquisición de uno de los chiringuitos de playa más populares de Barcelona: L’Escamarlà. Con capacidad para 235 personas, este establecimiento, de larga trayectoria –lleva más de veinte años funcionando-, se añadió a la oferta del grupo ofreciendo una cocina típicamente marinera, basada en arroces y paellas.
Un año después, inauguraron Barkeno, un amplio local en el corazón de Barcelona (calle Caspe, junto a Paseo de Gracia), con capacidad para 400 personas, con tres salones privados y un Lounge subterráneo, que funciona independientemente. Este local ofrece una cocina más selecta, de corte mediterráneo, con un precio medio de 35 euros. “Funcionamos al mediodía con una clientela de ejecutivos y empresas, por la noche, nos nutrimos de la clientela de hoteles y los fines de semana, contamos con muchos grupos, ya que colaboramos estrechamente con diversas empresas organizadoras de fiestas, que mueven mucho la noche”, cuenta José González.
En su conjunto, el Grupo Happy cuenta en la actualidad con estos variopintos locales, que ofrecen empleo a 110 trabajadores. La política empresarial, además, cuida mucho de sus empleados, con lo que la rotación es muy escasa, aunque ha sido una tarea muy delicada. “El problema más grave con el que nos hemos topado para seguir creciendo es, además de encontrar buenas ubicaciones para nuestros locales, el personal. Hasta antes de la crisis, el personal que encontrábamos era muy inexperto e infiel, y nosotros apostamos por el mantenimiento del staff –en L’Escamarlà, por ejemplo, mantuvimos personal que llevaba más de quince años en el local-. Ahora, con la crisis nos vemos beneficiados a la hora de encontrar personal, ya que tenemos el privilegio de poder escoger con mayor criterio”, explica José González.
Y es que la crisis no les ha afectado muy negativamente, ya que en 2008 aseguran haber incrementado el volumen de ventas en todos sus locales, sobre todo, en Happy Bar & Grill. “El mérito se lo debemos a Raúl Ríos –añade Penev-, porque es un muy buen gestor”.
De hecho, y como avanzábamos antes, la prioridad del grupo es conseguir un buen equipo para “seguir creciendo. Ahora –subraya Penev- nuestra prioridad es seguir afianzando un buen equipo, porque queremos abrir locales Happy en Madrid. En Barcelona también, pero no hay locales baratos bien ubicados”. Por ejemplo, los centros comerciales son una prioridad para el grupo, pero no encuentran locales. “Reservamos un establecimiento en el futuro Arenas de Barcelona, pero el proyecto está parado. Pero si ahora mismo algún centro comercial nos ofreciera un local, diríamos que sí con los ojos cerrados”, resalta Penev.