Recetario tradicional bajo el paraguas de la privacidad

Castellana 179 destaca por su aforo (330 comensales) y por sus reservados, que permiten jugar con múltiples combinaciones y que se hallan en el sótano uno del local. Lo explica Gabriel Chopitea, director gerente de Castellana 179. “Tenemos cinco comedores privados con una capacidad que va desde dos a 32 personas. En uno puedo meter hasta seis personas, tenemos otro para diez-catorce personas. Luego hay tres que están juntos, que son panelables, que se pueden convertir en tres de ocho, en uno de veintiuno de ocho, o en uno de treinta, dependiendo de las necesidades”.

Ya en el sótano dos, Castellana 179 ofrece un comedor para setenta personas, mientras que en la primera planta se aprecian tres zonas distintas: una a modo de recepción, aprovechable para montar mesas, un comedor para 140 personas y otra área con mesas de ocho para cincuenta clientes. A la entrada del local existe una barra para comer de pinchos con un precio medio de dieciséis euros.

En esta planta los responsables del restaurante no han sido nada cicateros con el espacio, lo que favorece también la privacidad. “Las mesas están lo suficientemente separadas -metro y medio- como para que no se escuche ningunas de las conversaciones de quien está al lado” recalca Chopitea. En esta plata principal son comunes comidas de empresa o banquetes de toda índole. En estos casos es posible habilitar un comedor para 210 cubiertos. En cuanto la oferta gastronómica, ésta se basa en la cocina tradicional de mercado.

La base con la que funciona el restaurante, con Koldo San Martín al frente de la cocina, es la carta (no hay menú del día) y su precio medio es de cincuenta euros. Algunos de los entrantes más representativos de Castellana 179 son el Foie fresco a la plancha, peras estofadas con vino dulce y turrón o los Huevos de caserío fritos con angulas y patatas panadera, mientras que en el apartado de pescados destacan las Supremas de merluza con timbal de pimientos o las Cocochas de merluza al pil pil. Las dos carnes más celebradas, por su parte son el Lomo de buey a la parrilla y el Steak tartare al gusto.

En el caso de los grupos grandes el establecimiento ofrece cuatro menús preestablecidos cuyo precio oscila entre los 55 y los 90 euros. “Se basan en dos entradas para compartir y luego media ración de pescado y media de carne. Puede ser que a lo mejor alguno tenga cuatro entradas (dos a compartir y dos individuales) y luego un pescado o una carne. Habitualmente son platos distintos a los de la carta”, comenta Chopitea. l