“Restaurante ecológico se asocia con vegetariano y caro”

Uno de ellos, tal vez el más arraigado, es el de que los ecológicos tienen un precio muy superior al de el resto de alimentos. “Un producto ecológico no tiene por qué ser mucho más caro que uno convencional de una calidad similar”, afirma Arancha Eslava, directora de comunicación del Comité andaluz de agricultura ecológica y representante del sector (organizaciones agrarias, productores, industria,…) a nivel nacional. “Lo primero que hay que hacer, es explicar a la gente qué son los alimentos ecológicos”. A saber, son aquellos que provienen de agricultura o ganadería ecológica. Se diferencia de la tradicional en que sus métodos de explotación son más respetuosos con el medio ambiente. En agricultura se minimiza el uso de químicos como fertilizantes inorgánicos, plaguicidas o antibióticos, y se prohíbe el de semillas transgénicas. Mientras que la ganadería ecológica fomenta el libre pastoreo, la alimentación biológica de los animales y los métodos sanitarios a base de medicina alternativa, sin antibióticos ni hormonas.

Lo que más encarece el precio, de acuerdo con Eslava, es la distribución, ya que aún no existe una red desarrollada para este tipo de productos. Llevar un tomate del pequeño agricultor hasta la tienda de productos ecológicos, es costoso, hoy por hoy.

Si bien, por lógica, el precio, por ejemplo, de un pollo convencional y de un pollo criado por métodos ecológicos no puede ser el mismo si el primero se engorda y está listo para el consumo en poco más de quince días, mientras el ecológico tarda tres o cuatro meses. Admite también Eslava que a menudo se cometen abusos por parte de los intermediarios, que remitirán a medida que se generaliza su consumo: “Algunos distribuidores le meten márgenes de hasta el 300%, pero cuando haya más rotación, bajarán los precios”. Esta es una asignatura pendiente y complementaria de la de información, en la que también se pondrá el acento, ya que, para la portavoz de Andalucía en ecológicos “no tiene sentido dar información si el producto no lo va a estar disponible”.

Ecológicos en todos los medios
La comunicación del MAPA respecto a estos alimentos tiene como objetivo primordial, como hemos mencionado, la concienciación. Cuenta con un presupuesto de 2,3 millones de euros, se estrena en el último trimestre de este año y durará hasta 2008. La agencia de marketing Dec ha sido la encargada de la creatividad de esta campaña que se emitirá a nivel nacional a través de distintos medios masivos (prensa, televisión,…) y tanto para el canal alimentación como para horeca. Limitándose al ámbito regional, en Andalucía, se llevará a cado del 1 al 17 de diciembre una promoción con Paradores, por la que estos se comprometen a mantener en todos sus establecimientos de esta Comunidad un menú ecológico.
“La hostelería puede ayudar mucho a la introducción de productos ecológicos, las cifras dicen que comemos muy a menudo fuera de casa”, asegura Eslava al tiempo que subraya un problema añadido al de la distribución. Esto es, “en hostelería se utiliza mucho la cuarta y quinta gama, unas categorías muy poco desarrolladas en ecológico”. Cierto es que casi todo se comercializa fresco, y cree la especialista que algunas comunidades empujan más que otras este todavía incipiente mercado de productos procesados. Por ejemplo, asegura que Andalucía está a la cabeza de España a nivel de producción, pero que sin embargo “no es una región demasiado emprendedora a la hora de impulsar los alimentos transformados”.

Un plus que no se percibe
En este primer estadio de desarrollo, los restaurantes u hoteles que basan su cocina en los productos ecológicos no cuentan con una certificación que lo acredite. No obstante, unos lo demandan y, paradójicamente, a otros no les interesa que se publicite. Cuenta la directora de comunicación de CAAE que en Barcelona hay varios restaurantes que utilizan mayoritariamente productos ecológicos y no poseen ningún distintivo que así lo indique a la entrada, ya que, “hoy en día es una barrera. Se asocia con vegetariano y caro”. Una vez el comensal se ha sentado a la mesa cuando comprueba que se trata de un establecimiento como pueda ser cualquier otro y que los precios no son desorbitados, el secreto se desvela. En la carta, aparece la palabra “ecológico”. Para Eslava “es un valor añadido que no se percibe como tal”.

A nivel de gran consumo, grandes superficies como Carrefour o El Corte Inglés ya cuentan con una amplia gama de alimentos ecológicos, aunque, por la política que aquí se ha practicado, según Eslava, en España todavía estamos a la cola de Europa. En países como Alemania o Italia estos alimentos tienen gran calado. De hecho, la mayoría de la producción española de ecológicos se exporta. “En Andalucía el 95% de la producción ecológica tiene como destino otros países”, dice la representante regional.

Cada Comunidad Autónoma tiene sus propios organismos que certifican los alimentos desde su producción hasta su puesta en el mercado.

En lo que respecta a legislación, la normativa autonómica proviene de un Reglamento europeo de 1991 que está revisándose en estos momentos. El nuevo está previsto que entre en vigor en 2009. Algunas Autonomías regulan, de forma particular, los aspectos que de momento Europa no ha tocado. (www.caae.es). l
Elia García