Restaurante Frutos El poder de la ensaladilla rusa

Es el caso del restaurante Frutos, desde el que no se duda en señalar que “nuestra ensaladilla rusa es el activo más importante que tenemos, junto con nuestros clientes. En ocasiones nos ha sorprendido recibir la visita de personas de muy distintos puntos de la geografía española que llegan por vez primera a nuestro restaurante y preguntan por este plato”.

El Restaurante Frutos se abrió en 1955, a tan sólo cien metros de donde se halla emplazado en la actualidad. En sus orígenes, el local era un pequeño bar de carretera, junto a la estación de servicio de Los Álamos, en Torremolinos. “Después de años difíciles, en los que se pasó por distintas vicisitudes, el negocio empezó a consolidarse y fruto de ello mi padre, Frutos Herranz, fundador y alma máter hasta su fallecimiento de este restaurante, inició las obras del actual local en 1968”, explica su actual responsable, Armando Herranz. Al principio el establecimiento estaba compuesto por la cocina y el bar, junto al que se disponían unas plataformas de cemento cubiertas por unos toldos para proteger del sol a los comensales. Una sencillez que provocaba que si alguna vez llovía –raro, pero a veces pasaba- había que “recoger el chiringuito y llevarse a los clientes al emplazamiento original, donde apenas cabían por lo reducido de sus dimensiones. Cuando los ahorros lo permitieron, allá por el invierno de 1969/70 se completó la obra para el cerramiento de la parte más antigua del local actual, que fue el comedor tradicional que contaba con una parrilla completamente abierta a la sala, en la que el propio Frutos cocinaba y vigilaba que sus clientes fueran atendidos adecuadamente”, rememora Herranz.

Ampliación posterior
La clientela fue aumentando, lo que obligó a acometer una ampliación del local: primero con una terraza que se utilizaba sólo en verano y que en diciembre de 1988 se cerró, incorporando un nuevo salón practicable también en invierno. En 1998 se creó el último de los tres comedores que hoy conforman el local, habilitado a modo de terraza que, hasta que se cerró en 2009, sólo podía ser utilizado en verano.

El restaurante consta de una barra a la entrada que da servicio a La Taberna, un espacio singular y diferenciado del restaurante, donde se ofrecen los mismos productos, presentados en raciones y medias raciones, y en un ambiente más informal. Dentro, en el restaurante, “rara es la mesa que no tiene una ración de jamón y un plato de ensaladilla rusa. El steak tartare es otro de los platos estrella de la casa. Tenemos clientes fieles a nuestro tartare: vienen cada cierto tiempo con la idea fija de pedirlo. En cuanto a los postres, la milhojas es la favorita (aunque particularmente prefiero nuestra tarta de queso, realmente especial) Muchos clientes reservan su milhojas en cuanto se sientan a la mesa, para evitar que se acabe y se queden sin ella”, explica Herranz.

La carta de Frutos está basada en el producto de temporada, además de una base de productos accesibles todo el año, “pero siempre proponemos sugerencias fuera de carta, que salen del mercado. Periodicamente revisamos la rotación de los platos e incorporamos novedades que surgen de nuevos productos descubiertos en nuestros viajes, retirando aquellos platos que menos han gozado del favor de nuestros clientes”.

Restaurante consolidado
De este modo, como explican desde Frutos, aunque la crisis está azotando con fuerza a todos los sectores de la economía, “nuestro restaurante continúa generando la suficiente actividad como para mantener vivo el ánimo. El segmento de la familia es probablemente el que menos ha sufrido cambios, tal vez un ticket medio más bajo, pero con un número de repeticiones muy similar al que venía siendo años atrás. Sin embargo, el segmento del ocio sí que ha experimentado un cambio sustancial: las cenas se han reducido considerablemente y muchos han reorientado sus preferencias hacia el informal picoteo, que permite por un precio más barato continuar realizando la función social que siempre han tenido las cenas de amigos o parejas”.

Entradas
Lomo Ibérico (cada 100 grs)17,25 €
Quisquilla de Motril14,50 €
Ensaladas, entremeses y sopas
Ensaladilla Rusa Especial de la Casa10,00 €
Salteado de setas de temporada15,00 €
Pescados y carnes
Bacalao al Club Ranero16,50 €
Suprema de Rape a la marinera22,50 €
Solomillo de ternera lechal24,00 €
Steak Tartare26,00 €

Restaurante Frutos

Año de apertura: 1955
Propietario: Armando Herranz
Capacidad: el restaurante tiene una barra a la entrada, donde se ofrecen raciones y medias raciones. Salones del restaurante: el de fumadores, unos 50 ó 60 comensales, y el de no fumadores, puede albergar a unos 80 comensales.

Ticket medio: en torno a los 35 a 40 € sin vino.

Diseño de carta: Armando Herranz