Paradero Desconocido, la última apuesta de En Copa de Balón

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Sala del restaurante Paradero Desconocido, situado en la calle Hermosilla 2 de Madrid.

Paradero Desconocido es la última apuesta del grupo de restauración En Copa de Balón, una firma que cuenta con cuatro tiendas-vinoteca en Madrid, Pozuelo de Alarcón, Leganés y Mercamadrid; y otros tantos restaurantes en Pozuelo, Aravaca, La Moraleja y Madrid capital.

En este nuevo proyecto, sus artífices siguen apostando por «democratizar la cultura vitivinícola» a través de una cuidada selección de etiquetas. Todo ello sin que la factura media sobrepase los 35-40 euros.

Cualquier hora del día

A diferencia de los otros locales de En Copa de Balón, más enfocados a familias, Paradero Desconocido ha sido concebido como un restaurante ideal para disfrutar tanto a mediodía, con su amplia carta basada en el producto, como del tardeo madrileño y para tomar después las primeras copas de la noche.

Su barra circular cobra protagonismo desde las primeras horas de la tarde gracias a una esmerada selección de 50 vinos y champagnes, a una amplia colección de destilados premium y a una oferta de coctelería en la que conviven propuestas clásicas con creaciones de propio cuño. Algunos de los tragos más demandados, tanto en la sobremesa como para abrir boca antes de comer o cenar, son el Pisco Sour de la casa, el Marisol Tikky (con tres rones), el Margarita Spicy y el Negroni, que envejecen en su propia barrica.

En lo gastronómico, Paradero Desconocido apuesta por una cocina de regusto casero basada en una selecta materia prima de origen nacional y de temporada y aderezada con ciertas dosis de fusión. En su pretensión de ser un restaurante apto para todo tipo de públicos, la carta recoge desde opciones para compartir hasta propuestas de lo más contundentes, pasando por un apartado de platos ligeros con alternativas para veganos y vegetarianos y para quienes buscan cuidarse.paradero desconocidoEntre los entrantes destacan su jugosa tortilla de patatas y las gyozas de corzo (de masa casera), mientras que entre los principales sobresalen el lomo de salmón salvaje y vieira sobre velouté de pescado, el tartar de atún picante con huevo frito, la hamburguesa de lomo de angus y, muy especialmente, el jarrete de ternera blanca cocinado durante casi 60 horas a baja temperatura y acompañado con cremoso de patata a la trufa.

Además, la carta incluye una ‘Zona Healthy’ a base de ensaladas (veggie, de wakame, tomate y ventresca de atún y de perdiz roja), ragú de verduras de temporada, salteado de quinoa thai con col china, cebolla morada, setas y cigalas, chipirones a la plancha con pisto al curry, pollo picantón a baja temperatura con kale, salsa de coco, miso y boniato y un sabroso ceviche de corvina salvaje con leche de tigre y un toque personal de chile dulce.

Decoración envolvente y música adaptada “por horas”

La decoración del espacio, elegante y acogedora, contribuye a crear ambiente a través de una estudiada iluminación, qque varía en función de la franja horaria. Pero, sobre todo, es la música la que ha convertido Paradero Desconocido en punto de encuentro de una ecléctica parroquia que va cambiando a lo largo de la jornada. A mediodía, en que es frecuentado por la clientela del hotel Gran Meliá Fénix (al que tiene entrada directa), suenan suaves versiones de la música más actual. Por la noche dispone de una completa programación de Dj sessions, especialmente de jueves a domingo.