Ristol, máxima calidad desde 1960

Hoy, y desde 1984, Lluis Ristol (cuarta generación) es el director y copropietario de la misma, y lidera un equipo de profesionales expertos y de confianza que trabaja al unísono para seguir sumando años a la ya larga trayectoria profesional de la compañía. Bajo el lema de la máxima calidad, Ristol no sólo dispone de una empresa de catering, sino que también gestiona sus propios espacios de restauración: el restaurante Sant Lluís de Ristol (Viladecavalls, Barcelona), el Real Club de Golf El Prat (Terrassa, Barcelona) y Selva Negra (Vallirana, Barcelona). Asimismo, desde el propio obrador de la casa madre también ofrecen comida para llevar.

¿Qué novedades habéis introducido en este último año?
Este año ha sido muy complicado para el sector y nuestro principal objetivo ha sido adaptarnos a las necesidades actuales de nuestros clientes. Es decir, principalmente hemos intentado ofrecer más que nunca una relación calidad-precio muy buena y competitiva, ofreciendo productos de gran calidad a precios muy moderados.

¿Cómo habéis notado la crisis del 2009 en vuestra sección de catering?
En el sector del catering se ha sufrido un gran descenso de las ventas sobre todo en los servicios a empresas privadas y estamentos oficiales. En bodas también hemos notado un gran descenso, de hasta el 40%, sobre todo, en el número de comensales. Y ahora que hemos pasado recientemente las fechas navideñas, también cabe destacar el importante descenso que hemos notado en la sección de comida para llevar. La gente ha moderado muchísimo el gasto.

¿Cómo habéis afrontado la crisis? ¿Con qué tipo de promociones, si es que las habéis tenido?
Hemos intentado afrontar estos duros momento con una importante reestructuración de la organización de la empresa, que de hecho, ya iniciamos hace tres años. Ha sido una reestructuración a nivel del personal fijo. En resumen, hemos adaptado la plantilla fija a la reducción de los servicios. Además, hemos intentado hacer una importante adaptación de los precios a lo que el cliente ‘puede’ o ‘quiere’ pagar, teniendo en cuenta la coyuntura actual. Y es que, a pesar de la crisis, hemos intentado seguir mirando hacia delante y hemos introducido novedades culinarias, como una gran cantidad de aperitivos. Aunque los platos que siguen teniendo más salida son los compuestos por langostinos, el rape y el solomillo de ternera.

¿Qué novedades incorporaréis de cara al 2010?
Ofrecer más por menos precio. Y todo ello lo intentaremos conseguir con una importante búsqueda de productos de gran relación calidad-precio, siempre en colaboración con nuestro chef ejecutivo, Abel Morago, en Ristol Catering desde 2006.

¿Cuál es vuestro punto fuerte respecto al resto de empresas de catering?
Creo que el haber adaptado nuestra estructura antes de llegar la gran crisis. Contamos con esa gran ventaja.

Además de vuestros restaurantes, también ofrecéis catering en otros espacios ¿cómo funcionáis a nivel de personal en ese caso?
Excepto el responsable de sala y cocina, que son estables, es decir, de la casa, normalmente contamos con un equipo de profesionales eventuales pero que son fijos propios, que siempre les llamamos a los mismos.

Actualmente, ¿cuánto personal trabaja en Ristol?
Unas cincuenta personas fijas, más los eventuales que varían bastante dependiendo del momento del año.

¿Autoformáis al personal o lo buscáis en escuelas de hostelería?
Normalmente lo autoformamos.

Un objetivo a cumplir en 2010
Mantener las ventas, con una oferta muy agresiva de precios adaptados a la nueva coyuntura del mercado. Y es que, creo que, aunque estemos en esta época de crisis, quien ha hecho un buen trabajo seguirá ahí y se mantendrá.