Rosa Esteva abre nuevo restaurante: La Xina

Ahora, esta importante compañía (actualmente el grupo gestiona 12 restaurantes, un hotel y un catering), que da trabajo a más de 700 empleados, acaba de embarcarse en una nueva aventura empresarial: La Xina. El establecimiento, ubicado en los bajos del Hotel 1898, en pleno corazón de las míticas Ramblas de Barcelona, viene a ocupar un importante hueco existente hasta ahora en la restauración barcelonesa: restaurante de cocina china de calidad en un ambiente moderno y vanguardista.
El proyecto fue presentado este pasado noviembre por todos los responsables del Grupo Tragaluz, encabezado por su fundadora, Rosa María Esteva; su hijo y socio, Tomás Tarruella; y las decoradoras Sandra Tarruella e Isabel López, responsables del interiorismo del local. Tomás Tarruella resumió el origen de este ambicioso proyecto: “llevábamos muchos años dándole vueltas a la idea de abrir un restaurante chino. Entonces, llegó Núñez y Navarro, propietario del Hotel 1898, y nos mostró este local, y vimos que era un buen sitio para montar un chino. Después surgió la oportunidad de hacer un viaje en cuatro por cuatro desde Pekín (China) a Lhasa (Nepal), con un equipo de 16 personas. Lo emprendimos con la idea de empaparnos de la cultura y de la gastronomía oriental. Recorrimos 4.997 km y el proyecto empezó a tomar forma (…). Además, nuestro director de cocinas, Joan Ferré, se formó en Hong Kong y ha seleccionado a un cocinero chino para que la parte culinaria sea muy fiel; mientras que mi hermana Sandra e Isabel López se encargaron de decorar el local. En definitiva, ha sido un proyecto que ha evolucionado conjuntamente”.
Por su parte, Sandra Tarruella dio algunos detalles sobre la decoración del espectacular local de La Xina, un espacio dividido en dos pisos, con dos cocinas a la vista, para que el comensal pueda participar de todo el proceso de elaboración de los platos. “La idea era que la cocina recibiera a los clientes”, explicó la decoradora. El resultado de su diseño es un espacio amplio, con varios volúmenes, con materiales nobles como la madera envejecida, el latón, la seda… Todo ello muy evocador de oriente. Una de las grandes novedades que las decoradoras han introducido en este local son las mesas compartidas, de hasta para ocho comensales, que intenta reforzar el aspecto social de las comidas, tan típicamente oriental.
“El dar de comer te hace viajar y nos enseña diferentes culturas, diferentes formas de pensar”, concluía en la presentación del local una orgullosa Rosa María Esteva, quien con este proyecto vuelve a demostrar que su grupo “siempre ha querido ser innovador e ir un paso por delante”.

Ambiente chic, cocina de calidad
El restaurante La Xina, planteado como un restaurante especializado en dim sum (pequeñas empanadillas de maíz o trigo rellenas de carne, verdura o marisco, que se sirven en el centro de la mesa para ir picando), cuenta con un numeroso personal, dirigido por Marcos Armenteras. En cocina se distribuyen la responsabilidad los jefes de cocina Ting Sum Chau y Marcelino Jiménez, mientras que el especialista en dim sum es Luo Bing. La carta de La Xina intenta, sin embargo, buscar el equilibrio de los sabores. Joan Ferré, director de cocina del Grupo Tragaluz, junto con el chef Ting Sum Chau han seleccionado unos platos muy adaptados a los paladares occidentales, un abanico de sabores que pretenden dar a conocer varias especialidades de la extensa China: la sopa de wan ton es una receta típica de Shanghai; de la cocina de Shandong han tomado prestado el tratamiento de las verduras; las costillas de cerdo lacadas son típicamente cantonesas; de Sichuán han adaptado el uso de las pimientas, que se prueba, por ejemplo, en las trufas de chocolate con flor de pimienta de Sichuán; e, indudablemente, el pato está cocinado con la fórmula pekinesa. La carta también se salpimienta con algunas recetas de otros países orientales, como el pollo al curry amarillo de Madrás y el san choi bau, un salteado de verduras, carne, cacahuetes y lima de origen tailandés. El precio medio de la carta es de 25-30 euros, aunque ofrecen un menú de mediodía a 15 euros.

El dim sum se suele servir con té. Se come en algún momento entre la mañana y las primeras horas de la tarde. Contiene combinaciones
de carnes, vegetales, mariscos y frutas. Se suele servir en pequeñas canastas o platos