Seguridad en la hosteleria La seguridad es un valor de todos

Un cliente es coaccionado por un delincuente en Sitges, cuando intentaba evitar un hurto en un bar. Los clientes y empleados del establecimiento se muestran impotentes mientras observan las amenazas. El cliente amenazado, sostenía en sus brazos a su hijo de un año. Nos hemos planteado, ¿Qué medidas de seguridad tenemos actualmente en nuestro negocio ?
El móvil de los criminales es el robo, pero en los últimos tiempos está sembrando la incertidumbre y la intranquilidad entre los comerciantes. Asusta la violencia y agresividad con que se emplean los delincuentes. Violencia desmesurada e innecesaria que casi no tiene precedentes. Habitualmente el móvil es conseguir el dinero de la caja registradora y/o de la máquina tragaperras.

Deberíamos hacer el propósito de que 2011, será el inicio de un periodo de seguridad, civismo y convivencia. Todos estaríamos encantados en que frente a la inseguridad, el mejor remedio sería mayor presencia policial. Creación de un ambiente de cooperación ciudadana. Reforma de la organización jurídico-policial. Modificación del ambiente en que se mueven los delincuentes. Establecimiento de programas de prevención y planes de formación para el mantenimiento de la seguridad. Pero, existe una inseguridad real, donde se cometen hechos delictivos reiterados en una determinada zona. Zonas de venta de estupefacientes, presencia de toxicómanos, presencia de menores marginados, prostitución callejera, zonas de desórdenes públicos, actuación de tribus urbanas, venta ambulante ilegal, consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos, escenificación por prensa, radio por parte de personas mediáticas… de delitos graves.

Y existe una demanda por parte de los ciudadanos para evitar robos, daños y establecer dispositivos de seguridad. Exigiendo los ciudadanos: mayor presencia policial en las calles, erradicar puntos negros de droga, controlar los establecimientos expendedores de drogas, mayor colaboración con la policía, control de las zonas recreativas de infancia, información policial constante, no sólo campañas estacionales, agilizar trámites de denuncia, controlar las tribus urbanas…
Por desgracia, normalmente, se suele pensar que la inseguridad es responsabilidad de los cuerpos de seguridad. Pero, el esfuerzo para erradicarla es de todos. Es importante hacer pedagogía de la seguridad. Hace falta sumar esfuerzos para mejorar la seguridad en nuestros comercios.

Es necesario extremar las medidas de seguridad para evitar que se cometan delitos. Algunas recomendaciones serían: no acumular dinero en las cajas registradoras, valorar si es necesario disponer de vigilantes de seguridad, instalar circuitos cerrados de televisión, las personas desconocidas no deben conocer las medidas de seguridad instaladas, controlar las llaves del establecimiento y quién dispone de copias, controlar la pérdida desconocida, recordar que las tarjetas de crédito son personales e intransferibles, ser rigurosos en su control, no aceptar billetes falsos y llevarlos a la policía.

En todo caso, no será desde actitudes pasivas como salgamos de esta situación. El camino es intentarlo. Con el esfuerzo de todos, podremos superar estas circunstancias de inseguridad. La colaboración de las personas es imprescindible para conocer los delitos y evitar de posteriores. Es recomendable no esperar a sufrir un robo para tomar medidas de seguridad. Es necesario adaptar la prevención al tipo de comercio y optar por una selección de los medios y medidas de seguridad más adecuadas a nuestro establecimiento. J