Semon da el catering de la cena del 125 aniversario de ‘La Vanguardia’

Ha sido un despliegue humano, técnico y culinario sin precedentes. 1.100 personas, entre ellos Sus Majestades los Reyes de España y los Duques de Palma, fueron los afortunados en asistir a un acto sin precedentes, una cena en homenaje al 125 aniversario del diario ‘La Vanguardia’.

La cena de gala, celebrada en el excepcional marco de la sala Oval del Palacio Nacional de Catalunya –donde Alfonso XIII inauguró la Exposición de 1929-, contó con la presencia de ministros, consejeros, e importantes representantes del mundo empresarial, cultural, deportista y la vida social de España. Semon se encargó de organizar el ágape, que contó con la coordinación y escenificación de Els Comediants.

No es el evento más numeroso que Semon ha organizado, pero sí el más prestigioso, debido a la categoría y heterogeneidad de sus comensales. El acto, celebrado el pasado 20 de abril en Barcelona, fue organizado con tres meses de antelación, aunque los detalles se cerraron sólo a un mes vista. Y es que, a pesar de la gran infraestructura que se puso en marcha el día de la cena, fue un evento “relativamente fácil”, según cuenta el encargado del catering Semon en toda España, Paulino Robles. La clave de todo es el gran conocimiento del organizador del evento, el director y fundador de La Vanguardia, Javier Godó, cliente de Semon desde hace años. “Conocemos los gustos y preferencias del señor Godó, así que nos fue fácil confeccionar un menú que le satisficiera”, añade Robles. Dicho menú constaba de los siguientes platos: Nido de salmón Nature (sobre una patata rellena de crema de patata), Suquet de langostinos de Sant Carles y alcachofas (servido a la francesa con cazuelas de barro), y tarta Sacher de chocolate negro y copa de helado de coco (una especialidad de la casa). Los vinos que se ofrecieron fueron un blanco Raimat Chardonnay (un Costers del Segre de Bodegas Codorníu), un tinto Cosme Palacio Cosecha 2002 (un Rioja de Cosme Palacios y Hermanos), y un cava Reserva Real Freixenet (del grupo Freixenet). Según Paulino Robles, se consumieron 225 botellas de blanco, 300 de tinto y 300 de cava, además, no se sirvieron licores ni se permitió, como rige la ley, fumar durante todo el acto.

Una cena con protocolo
Como manda el protocolo, los invitados llegaron antes que Sus Majestades los Reyes y esperaron con una copa de cava de bienvenida. Al llegar Sus Altezas Reales, una hora después de la primera convocatoria, los invitados pasaron directamente a las mesas, decoradas por la empresa de escenificación floral Phlox, de Margarita Rivero, que escogió dos orquídeas holandesas puras por centro, y que contaban cada una de ellas con el nombre de antiguos e insignes colaboradores de La Vanguardia. Un dato curioso es que se necesitaron 4.000 metros cuadrados de mantelerías para cubrir las numerosas mesas que montó el catering Semon.

El menú, que se preparó un día antes en la cocina central que Semon posee en Mercabarna, se acabó de culminar por 25 cocineros en una cocina portátil trasladada al Palacio Nacional, y fue servido, en una correcta y espectacular escenificación, por 200 camareros. La coreografía fue coordinada y planificada por el grupo teatral Els Comediants, que también actuó durante el ágape. Un espectáculo de luz y color acompañó a los invitados gracias a 44 lúmens de vídeo, 150 cabezas móviles y 80 metros cuadrados de pantallas de proyección, en donde se proyectaban imágenes de la historia del diario, así como el documental El pulso de los días. La cena a penas duró dos horas y media, un tiempo corto para todo el necesario previamente para que cada detalle del ágape quede en la memoria histórica de La Vanguardia. l