Siguen cayendo las ventas

Se constituyó en un ejercicio, según se afirma en el último estudio de Mayoristas de Alimentación para Hostelería de la consultora DBK, marcado por la contracción de la demanda por parte de bares y restaurantes originado a su vez por la debilidad del consumo de los hogares.

De esta forma, el retroceso, que ya se había dado en 2009, siguió en 2010, aunque algo más moderado que en el ejercicio anterior. Si en el año 2009 la facturación conjunta de los mayoristas se había reducido en un 11%, el año 2010 lo hacía en un 4%, situándose la facturación del sector en 6.620 millones de euros o, lo que es lo mismo, aproximadamente el 35% del total de las compras que realizaron los hosteleros en los canales destinados a ello. Parece que, según se estima desde DBK, la contracción del sector podría haberse vuelto a repetir en 2011, en que la facturación de los mayoristas dentro del segmento de la hostelería se habría reducido en torno al 2%.

Las ventas de productos de alimentación se situaron, según los últimos datos cerrados en 3.180 millones de euros, un 4,4% menos que en 2009; mientras que las ventas de bebidas significaron unos 3.440 millones de euros –un 52% de la demanda- un 3,8% menos que en 2009.

De forma específica, los cash & carry experimentaron una caída del negocio del 8%, situándose en unas ventas de 4.150 millones de euros. Y todas las previsiones apuntan a que este ejercicio 2011-2012 siga el descenso moderado en el segmento.

Es más, las previsiones para este ejercicio no son halagüeñas tampoco. Según se informa desde DBK, la evolución del negocio a corto plazo seguirá marcada por un escenario de debilidad en el consumo privado y, por tanto, más descensos en las ventas. A cierre de 2011 las ventas de los mayoristas podrían haber quedado por debajo de los 6.500 millones de euros, en los que el segmento de alimentación habría registrado el comportamiento más negativo, con un descenso del 2,5%. La caída de las ventas en bebidas habría sido algo más suave: un 1,7% menos.

Ante la debilidad de dicha demanda, los mayoristas se verán obligados a prolongar políticas comerciales basadas en promociones y descuentos; las tendencias seguirán orientadas a precio y a la implantación y penetración de marcas propias en el mercado.

Las principales oportunidades para las empresas llegarán basadas en la diferenciación a través de la ampliación de la cartera de productos y servicios, mientras que las pequeñas empresas tenderán a asociarse entre ellas. Es más, de no hacerlo, muchos pequeños operadores podrían llegar a desaparecer.

Makro, nuevos canales, más beneficios
Porque, concretamente, una de las principales características del sector del cash & carry es la atomización del mismo, existiendo multitud de pequeñas empresas en el mercado, que tienden a integrarse en centrales de compra. Porque, a pesar de su número, los operadores más grandes reúnen una cuota de mercado del 55%. O sea, en el mercado del cash & carry para hostelería se contabilizan unos 600 operadores. Sólo cinco poseen más de la mitad del pastel.

Y uno de estos grandes operadores es Makro, que a lo largo del año pasado ha hecho buena la idea de que, que un ejercicio muestre su cara más complicada sólo viene a significar que las empresas han de adaptarse para lograr resultados aún en época de crisis y eso parece ser lo que sucede con esta firma que, a finales de 2010 ponía en marcha un nuevo canal de entrega (delivery) a, sobre todo, pequeña y mediana empresa hostelera mediante el que la empresa facturó 42 millones de euros.
“Makro ha apostado de manera inequívoca por la puesta en marcha de esta nueva línea de negocio. Tenemos la experiencia de casi 40 años en la distribución, conocemos muy bien al cliente hostelero y sus demandas, contamos con cobertura logística en 15 Comunidades Autónomas, una marca reconocida y un amplio y profundo surtido que aporta una gran exclusividad. El proyecto en España ha sido pionero dentro del Grupo Metro al que pertenecemos y ha servido de ejemplo en otros países del Grupo” comentaba David Martínez Fontano, director de Clientes & Marketing de Makro España, con respecto a esta iniciativa que, en su primer año de lanzamiento ha significado una inversión de diez millones de euros que han incluido costes de personal y formación, coches comerciales y dispositivos de movilidad, inversiones en logística, adaptación de los centros, sistemas informáticos y CRM.

La creación de empleo, una meta constante de Makro, se ha materializado con 165 nuevas contrataciones entre gestores de clientes – asesores comerciales que vistan a los hosteleros en sus negocios – y Preparadores de Pedidos que gestionan el pedido en los centros que Makro tiene en España.

Gros Mercat
El otro gran punto de referencia en lo que a cash&carry en España se refiere es Gros Mercat –perteneciente a Miquel Alimentació-. Esta rama de negocio representa aproximadamente un 45% del volumen de negocio de Miquel Alimentació, mientras que otra íntimamente relacionada con el servicio a hostelería, Miquel Food Service, orientada a la restauración organizada y que inició su andadura en el año 2009, representa el 5%.

Tal y como manifiestan desde la firma: “En el actual contexto, estas dos divisiones de hostelería están experimentando cómo el cliente es cada vez más exigente, busca más rentabilidad y más estabilidad en el aprovisionamiento y en el precio. El café para todos o una carta por igual, ya no sirve. Aunque todos tendemos a segmentar y agrupar los clientes por perfiles o comportamientos de compra, cada cliente es un mundo, una exigencia, una situación diferente. Estamos llegando ya a la auténtica relación one to one. Sin lugar a dudas, en ambas divisiones estamos centrando nuestros esfuerzos  en aportar a los clientes soluciones que le hagan más fácil, ágil y con menos costes la explotación del negocio. Debemos pensar en soluciones. No hay que pensar sólo desde una visión de  producto”. JIsabel Cano