Sodexho España presenta su decálogo del comedor escolar 2006-2007

Garantizar el equilibrio nutricional, la higiene, la seguridad alimentaria y facilitar la educación de los más pequeños en el comedor es el principal objetivo del decálogo que acaba de publicar Sodexho España por segundo año consecutivo. El origen de este decálogo surge del Observatorio de la Calidad de Vida Sodexho, creado para estudiar y anticipar los cambios de actitudes y expectativas de los consumidores desde la edad más temprana.

Con esta herramienta, los padres podrán valorar si el centro educativo al que acuden sus hijos se adapta a las recomendaciones recogidas en el decálogo, que comienza con la “Planificación de los menús en función del perfil de los comensales”, determinado por la edad, creencias religiosas y otras particularidades, como pueden ser posibles intolerancias a algún alimento en concreto. Además, añade que el servicio del comedor debe estar capacitado para ofrecer dietas blandas, para celíacos, diabéticos, etc.
“Involucrar a los padres en la educación alimentaria”, o “Potenciar métodos de preparación que ayuden a prevenir la obesidad”, son los puntos siguientes del decálogo. En el primer caso, esta firma que cuenta con 4.400 centros y 85.000 profesionales en todo el mundo dedicados al servicio alimentario en el sector de la enseñanza, ofrece charlas dietéticas a los padres a través del personal de su departamento de nutrición. Su finalidad es alcanzar una dieta equilibrada desde la infancia hasta la adolescencia.

Este epígrafe va intrincado con el de mantener informados a los padres sobre las valoraciones nutricionales de los menús, así como recomendaciones de platos para la cena que sirvan como complemento al almuerzo. En junio de este año, en el contexto de una conferencia internacional del sector de educación, “todos estuvimos de acuerdo en señalar que la educación es la clave y que cualquier solución debe abordarse desde una perspectiva integral, es decir, que incluya también a los padres y a los educadores”, afirma Antón Molas, director Nacional de Educación de la compañía.

En el punto del decálogo sobre la prevención de la obesidad, con un porcentaje cada vez más elevado entre los niños de nuestro país, se intenta paliar con la prevención y creando buenos hábitos alimentarios. De esta manera, se pretende evitar la cocina de frituras, rebozados o empanados, para potenciar la cocción al vapor, por ejemplo.

Otro elemento importante de este decálogo es evitar el uso excesivo de la sal en las comidas, para evitar un exceso de este condimento que puede provocar hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

La promoción del agua como la mejor bebida, recomendando de 1,5 a 2 litros al día si no se realiza ninguna actividad física fuera de lo normal, emplear un equipo de monitores para supervisar la correcta ingesta de alimentos o el aseo de los niños, y adaptar el plan alimentario a los distintos tramos de edad (la OMS lo divide de 3-6 años, de 7-11 años y a partir de 12 años), son otros de los puntos recogidos en este decálogo.

Por último, “Respetar las 5 comidas diarias y ser disciplinados con los horarios” cierra este programa de diez puntos de prevención nutricional. En éste se remarca la importancia del desayuno, que debe incluir lácteos, cereales y frutas. Aparte de la comida y la cena, se aconseja que los niños ingieran, a media mañana y a media tarde, algún alimento complementario. l
J. TODOLÍ