¿Son todas las que están?

Estimando cifras, en ocasiones acudiendo a la bola de cristal y concluyendo que, ante la necesidad de cerrar y editar, siempre les quedan algunas empresas sin elencar.
¿Por qué tanta renuencia a algo que en los tiempos que vivimos debería ser corriente? ¿Acaso no se facilitan estos datos a auditores o a flamantes directivos de la intermediación financiera para que emitan su particular nihil obstat?
Bueno, pues aquí lo tienen de nuevo. Y con alguna sorpresa sobre el ascenso o descenso en la clasificación; lo que no significa que no se observe una permanente mejora de la robustez del sector, contradiciendo aquel viejo tópico de que a la restauración organizada le falta músculo, le quedan tres telediarios.
No debemos omitir en esta presentación una felicitación al sector por tan importante respuesta a una de las citas: el congreso AECOC-HORECA, que como las Jornadas Internacionales de Restauración que organiza esta revista, suele reunir a la profesión para intercambio de opiniones dentro y fuera del salón de conferencias.
Y una cosa más a destacar: la creciente aparición en estos eventos, al lado de los altos directivos de las empresas proveedoras, de sus responsables de foodservive: así como suena.
Eso significa que la callada labor de publicaciones como la que leen, va obteniendo sus frutos. Uno de ellos, el de convencer a las empresas que para vender a los operadores de restauración ya no vale el último de la clase.
Prueba de ello es que hay ya head hunters ávidos de dotar a sus rosters de gente en “edad de merecer”. Y mientras ellos se dedican a tan importante tarea, nosotros seguiremos engrosando la lista del millar de directivos de las empresas de restauración en nuestro anual ranking.
De las que son y de las que están. Si ellas quieren, claro.