Telepizza renovará su flota con motos eléctricas

Telepizza ha firmado recientemente un acuerdo con el fabricante de vehículos eléctricos Silence para incorporar ciclomotores de su modelo S02 durante 2019. Telepizza fue la primera marca en traer el delivery a España y, desde entonces, ha apostado por la innovación constante con el fin de hacer posibles nuevas fórmulas de entrega a domicilio. Ejemplo de ello son los walkers y las bicis en algunas tiendas de Telepizza, que operan en ciudades como Madrid o Segovia para satisfacer a un consumidor cada vez más exigente y medioambientalmente comprometido.

Según Silence, un ciclomotor de gasolina de delivery, emite 6.5 kgs. de C02 en el centro de la ciudad cada 100 Km recorridos. Estas son las emisiones que se pueden eliminar incorporando las motos eléctricas Silence a la flota de la cadena.

“Hoy en día, nuestros clientes no solo tienen en cuenta la calidad o el precio del producto, sino también cómo lo reciben y quién se lo entrega”, explica Miguel Justribó, EVP de Comunicación, RSC y Revolución Digital. “Desde nuestra posición de liderazgo en el sector de la entrega de pizzas a domicilio en España, queremos dar un paso más y asumir el compromiso de contribuir de forma positiva a mitigar el cambio climático a través de la reducción de nuestra huella de carbono con la paulatina incorporación de vehículos eléctricos a nuestra flota de reparto”.

Nuevos escenarios de movilidad y consumo

De esta forma, parte de la flota de vehículos de Telepizza es actualmente de recarga eléctrica. La puesta en marcha de esta iniciativa es el primer paso de la apuesta por vehículos eléctricos por parte de la compañía y responde a su vocación por impulsar un nuevo modelo de entrega a domicilio más competitivo y eficiente.

En la búsqueda de alternativas que repercutan de forma positiva en sus clientes, el Grupo centra sus esfuerzos en el desarrollo del delivery, que ocupa desde hace años una posición clave en el sector de la restauración organizada. De hecho, según datos de la Asociación Española de Economía Digital, en la actualidad el delivery aporta al PIB 643 millones de euros, y para 2020 se prevé que su contribución supere los 2.000 millones de euros.

“La digitalización de la sociedad ha facilitado el crecimiento del delivery, una realidad a la que se suma el incremento del ‘home in’ –consumo en el hogar como centro de ocio–, un nuevo hábito que convive con la apuesta por nuevos escenarios de movilidad más sostenible, como Madrid Central, y nos sitúa ante el reto de ser capaces de ofrecer un servicio cada vez más eficiente”, concluye Justribó.