The Fat Duck regresa a casa

FatDuckHace más de 30 años que el chef autodidacta Heston Blumenthal se embarcó en un viaje de exploración y descubrimiento culinario que desembocó en la apertura de su restaurante The Fat Duck en Bray (Gran Bretaña) en 1995.

A principios de este año todo el equipo – no sólo personal, vajilla, cubertería…- se mudó a un emplazamiento temporal: Melbourne Australia, donde ha permanecido nueve meses. El 29 de este mes es la fecha elegida por Blumenthal para la reapertura de The Fat Duck en su tierra, afrontando lo que será su año 21.

La migración de The Fat Duck a Australia en enero 2015 tenía dos propósitos muy específicos. Por una parte, el traslado permitía que el edificio del siglo 16 que alberga The Fat Duck en Reino Unido pudiera reformarse, incluyendo dentro de estas reformas mantenimiento estructural, remodelación y creación de una cocina nueva. Pero, más importante aún, la decisión de trasladar The Fat Duck otorgaba a Heston la  libertad para centrarse en la evolución futura de su restaurante pionero. El cierre de nueve meses ha permitido al chef reflexionar sobre lo que le inspiró para desarrollar su restaurante de una manera tan poco convencional. Uno en el que, por ejemplo, se sirve por primera vez helado de cangrejo en 1998, dando lugar al nacimiento de un nuevo mundo en cocina donde se defiende que el principal placer de los alimentos se centra en el cerebro y, en particular, los recuerdos. El último menú que se servirá en Australia tomará la forma de un mapa y utiliza un día nostálgico de la propia infancia de Heston como marco.

“Va a ser un viaje, a partir del instante de reservar un billete, que termina después de salir de The Fat Duck”, explica Blumenthal,  “soy yo, mi recuerdo de una fiesta infantil llena de aventura, curiosidad, el descubrimiento y la alegría que se extiende durante un día, desde la mañana hasta la noche; actividades como comprar un helado de la camioneta cerca de la playa. El menú con estos elementos va a actuar como un catalizador para traer las propias memorias del comensal al presente. Se trata de unir a las personas, utilizando todos los sentidos para activar sus recuerdos -dónde estabas, con quién estabas con, lo que comió y cómo se lo comió-. Una experiencia que se convertirá en su propio viaje de vacaciones”.

Heston Blumenthal. Foto de archivo.
Heston Blumenthal. Foto de archivo.

 

La reapertura

La reapertura de The Fat Duck original ha contado con un replanteamiento completo sobre el propósito y la razón de cada paso y cada plato. Todos los elementos del servicio participarán en la ocasión: el menú, la iluminación, la vajilla, los cubiertos… todos los aspectos del servicio jugarán un papel clave en cada una de las ‘representaciones’, proporcionando una experiencia que Blumenthal pretende que esté llena de momentos mágicos. En ocasiones los clientes simplemente observarán y disfrutarán el viaje en el anonimato, pero en otras podrán crear  su propia experiencia personal y participar, tan a menudo o tan poco como lo deseen, durante toda la comida.

The Fat Duck contará con nuevos platos, aunque se mantendrá algunos de los emblemáticos evolucionados a lo largo de los años. Los platos clásicos no serán olvidados, aunque sí archivados lugar en algo parecido a un particular  ‘Salón de la Fama’, con posibles peticiones especiales para hacer una experiencia más personal.

Desde el mediodía del jueves 3 de septiembre se puede reservar a través de la web. El nuevo sistema de reservas online ofrecerá una experiencia de reserva más cómoda para los clientes en diferentes zonas horarias. Se introduce también un sistema de pre-pago que se abona en el momento de la reserva y cubre los costos de los alimentos. Vinos, servicio u otras bebidas se pagarán al final de la comida.