Todos mueven ficha

Aupados por la creciente demanda de café en la hostelería, pese a los precios y las restricciones a la frecuentación que marca la ley anti-tabaco y la dinámica siempre presente de las empresas tostadoras de café -desde la más tradicional a la de más moderno cuño- las cadenas de cafeterías no cesan en su afán de arrebatar cuota de mercado a quien se ponga por delante y buscar satisfacer la máxima por excelencia de la restauración en la actualidad: los momentos y motivos de consumo, incluso allende fronteras, como es el caso de Café & Té e Il Caffe di Roma.

Aún a riesgo de tener que conciliar opiniones de los lectores, sobre las cifras que publicamos en el ya tradicional número que se ocupa del censo de cafeterías por grupos (donde la crisis ha hecho que alguno haya parado máquinas), debido a desiguales criterios de censo de las mismas en origen, lo cierto es que, en los últimos ejercicios, se está produciendo un mayor desajuste cuantitativo, fruto de que algunos franquiciados han desertado de sus franquiciadores, otros no han renovado los contratos que expiraban e incluso hay un tercer grupo, los que vivían de la cesión de marca, a cambio de consumo de café, que ha migrado hacia la nueva frontera prometida por un nuevo tostador, broker o simplemente conocedor de negocio.

Este sería el caso de los ex-Jamaica y ex-Rovi, Antonio Veloso y Secundo Patiño que lideran nuevas cadenas de cafeterías: Ingredientes: Café y Expresamente, respectivamente, a los que podrían añadirse el revival que protagoniza Il Café Di Francesco o Bracafé, sin olvidar el ímpetu de Il Caffe di Roma por cubrir espacios o nichos en los que tiene buena cabida, sean en este último caso venues no tradicionales o internacionalizando sus actividades, de la mano de su cafetero, en este caso Lavazza. No hay que olvidar la expansión de Café & Té en Londres, con la nueva enseña Café & Tapas, si bien diversificando la oferta hacia consumos tan poco no tradicionales, en un coffee-shop. No habría que olvidar en este grupo a Illy que no deja de innovar en cada ejercicio.

Pese a todo newcomers genuinos haylos y para muestra un botón: desde Charlotte café a National Geografic.

Nuevas ubicaciones
Pero donde se ha notado una nueva dinámica concurrencial, ha sido en nuevas localizaciones, hasta el momento no usuales. En restauración para viajeros eran habituales los pactos de los concesionarios con marcas reconocidas: ahí están Illy o Il Café di Roma en estaciones de tren aliándose con Autogrill o con el Grupo Moltó en Castellón.

Pero sí lo es la entrada en el retail, de la mano de grandes grupos de distribución, como El Corte Inglés (ahí han ido a parar desde las enseñas de Rodilla hasta Café & Té o Il Caffe di Roma por ejemplo) o category-killers como la FNAC, donde el grupo de librerías ha desarrollado con Lavazza el concepto Espresión. Otro caso sería el de la cadena de confiterías de la familia Beteré en Valencia con, de nuevo, Il Caffe di Roma, que ha sabido posicionarse en Port Aventura ante la estrategia de los nuevos accionistas de abrirse a las marcas ajenas al grupo, comulgando con la externalización; algo que no era corriente entre los que crearon el actual gran imperio del ocio.

Competencia desde fuera
Pero como el café es el otro ‘oro negro’, ningún negocio de hostelería se resiste a dejar de incluirlo en su oferta pese a que no sea el core del negocio. Y ahí están las heladerías, sean nuevas o no, para plantar cara a las cafeterías más avezadas, como también las chocolaterías, por no citar a las emergentes cadenas de bakery-shop donde, para el mercado de desayunos, nunca rechazarán una eficaz cafetera y un buen molino de café. Desde El Obrador del Molí en Barcelona, a los franceses de La Mie Caline, todos quieren estar en el negocio del café.

JMario Cañizal