¿Un restaurante? Vamos a comer a Ikea

Cuando Ingvar Kamprad, el fundador de la compañía, manifestaba que era “imposible hacer negocios con clientes hambrientos”, tenía razón. Las cifras hablan por si solas. Números tales como que, en la actualidad, tres de cada cuatro clientes que visitan los centros de la marca hacen uso de los servicios de restaurante o cafetería, o visitan la tienda de alimentación. De hecho, en los últimos tiempos, el segmento del foodservice ha crecido de forma más rápida que el de los muebles, según exponían desde la compañía. Los restaurantes siempre se encuentran en el primer piso y están directamente comunicados con la exposición de muebles. El tamaño mínimo es de 450 comensales (de momento el de más tamaño se encuentra en Rusia, para 1.200 comensales). El servicio de comidas en Ikea cumple el doble objetivo de hacer que el visitante se quede en el centro comercial más tiempo del previsto, pues no tiene que abandonarlo para buscar un lugar donde comer, y contribuye, por otra parte, a elevar las ventas de la compañía.
¿Cuáles son las claves de su éxito, ya que cómo se puede comprobar en los gráficos anexos, la evolución de las ventas de foodservice por parte de la multinacional sueca es algo más pronunciada que la de su negocio de muebles, el tradicional? Por ejemplo, el tamaño de los establecimientos que para ser visitados necesitan, como media, de un par de horas, hacen que la posibilidad de que el cliente pueda comer en ellos, desayunar, o tomar algo a media tarde, se convierta en un valor añadido. Otra razón por la que el restaurante de Ikea se puede convertir en una buena opción no sólo para potenciales compradores, es el precio, bajo, y la oferta, basada en la gastronomía sueca –siempre se encuentra cerca la tienda de alimentación, donde el cliente puede adquirir sus productos también-.

Pero si los restaurantes se encuentran perfectamente estandarizados, un elemento que Ikea deja a la elección del país de destino, es la presencia o no de una cafetería. Un elemento que no es indispensable en los centros comerciales de la marca, pero que, según manifiestan desde la misma, está funcionando de forma excepcionalmente buena en algunos países como España, Italia, Reino Unido o Rusia. J