Una sumiller de campeonato

La española Manuela Romeralo ha conseguido un hito en el mundo de la restauración, convertirse en la número uno en el hasta ahora exclusivo mundo masculino de los cigarros habanos. Lo hizo al ganar en el Festival del Habano, celebrado en la isla caribeña de Cuba, y lo hizo en su debut como competidora de este prestigioso certamen de habanosommelieres.

Romeralo vio nacer su interés por el mundo del tabaco hace poco menos de una década, cuando entró a trabajar como sumiller en el restaurante del IVAM valenciano, La Sucursal. Fumar, catar habanos, cuidarlos, mimarlos y conservarlos en las mejores condiciones para que sus clientes los disfruten es su labor, aunque ahora no pueda fumar en su lugar de trabajo y tenga que hacerlo en sus momentos de ocio. “Empecé a interesarme por el mundo de los habanos cuando en el restaurante donde trabajaba me encargaron de los cigarros. Comencé a estudiar y leer y descubrí un mundo que me fascina”, explicó Manuela Romeralo tras su triunfo en Cuba. Y es que a esta perfeccionista empedernida, le atrapó el mundo del cigarro como le ha atrapado todo aquello que, relacionado con su labor profesional desconocía. No en vano, confiesa que no soporta que le pregunten algo en el restaurante y no lo sepa responder. De ahí su afán por estudiar, aprender y conocer incesantemente –valga destacar, que cuando se levanta cada mañana, Romeralo dedica unos minutos a oler en su caja de fragancias, para seguir educando su olfato, todo un experto en vinos y cigarros-.

Sumiller por casualidad
Nacida en 1970 en el El Romeral, un pueblo a 60 kilómetros de Toledo, esta joven profesional de la hostelería se siente valenciana de adopción. Entró a trabajar en el mundo de la restauración por casualidad, porque cuando llegó a Valencia necesitaba sacarse un sobresueldo y como dice ella misma “por no quedarme en casa”. Comenzó a trabajar en La Sucursal, el restaurante del centro museístico IVAM, y allí escubrió su pasión y su vocación profesional. Así es como desde 1997 se encarga de la carta de vinos de dicho establecimiento, controlando y recomendando sus 400 referencias; pero también vigila y actualiza la carta de aguas del establecimiento, con centenares de marcas de hasta 33 países. Su cava de cigarros guarda más de 70 referencias de puros, y en destilados, ofrece hasta 140 tipos de maltas y licores.

Su primer gran triunfo lo logró en 2004, quedando subcampeona de España de Habanos, un año después se hizo con el primer puesto del mismo certamen, en 2005 ganó la cata de orujos en Ganímedes (Galicia) y la V edición del concurso nacional de cata Montecristo. Ahora, a su listado se engrosa con el prestigioso campeonato del Habano, pero sus metas siguen siendo alta. El perfeccionismo de Manuela le llevará a muchos otras cimas. “Lo de campeona del mundo me impacta un poco, pero triunfar en lo que más me gusta es lo más grande”, confiesa Manuela Romeralo, a quien posiblemente pronto conozcamos como Miss Cohiba, mote con el que la prensa asistente al concurso de Habanos en Cuba la bautizaron y con el ella se siente bien: “El logotipo de Cohiba es un indio taíno con una especie de coletilla como la mía -yo voy peinada siempre así en el trabajo- y me siento muy identificada con ese nombre”. l