Uno de cada tres menús escolares presenta carencias dietéticas

Así lo revela un estudio publicado recientemente por Eroski-Consumer que analizó los menús de dos semanas completas de los comedores de 209 colegios (62% públicos, 36% concertados y 2% privados) en 19 provincias españolas tomando como criterios las recomendaciones de la “Guía de comedores escolares” del programa Perseo, impulsado por el Ministerio de Sanidad.

De este modo, los menús escolares deberían incluir un mínimo de una vez por semana, verdura, legumbre y pescado fresco o congelado no precocinado; y dos veces, al menos, fruta fresca; no habría que repetir más de dos veces en una misma semana la presencia de precocinados y dulces.

No sólo los resultados obtenidos son sensiblente mejorables, si no que además, han empeorado respecto al anterior estudio, realizado en 2008, ya que hay un 10% más de colegios que no ofrecen verdura, al menos, una vez a la semana; han ascendido sensiblemente los que abusan de los precocinados (de 5,3% a 19,6% en 2011) y un 10% más los que ofertan dos o más veces por semana dulces de postre.

Otra conclusión interesante que se desprende del informe, es que crece la tendencia a contratar catering que se ocupe de la alimentación en los comedores, pasando de un 47% en 2008 al 70% actual. En 22 de los centros estudiados, además, se opta por elaborar los menús de manera conjunta. Estos son los más acertados a nivel dietético, seguidos por los que preparan empresas de catering, que se sitúan entre el “aceptable” y el “bien” y, por último, los centros que se encargan de esta tarea ellos mismos (uno de cada cinco), sólo obtienen de nota media un “aceptable).

Padres informados
Los padres, que pagan una media de 5 euros por la comida de los niños en el comedor, según el estudio, deben estar informados, de acuerdo a la Ley 17/2011 de 5 de julio de Seguridad Alimentaria, que obliga a los centros escolares a proporcionar la programación mensual de familias de los niños. El 70% de los menús estudiados especifican los platos y alimentos que lo componen, y de ellos, el 19% lo hace con detalle, especificando también la forma de elaboración (a la plancha, cocido…). Uno de cada tres, sin embargo, no ofrecen información suficiente.

La citada Ley de Seguridad Alimentaria, promulga que, cuando las instalaciones lo permitan, los colegios con alumnos que padezcan alergias o intolerancias alimentarias deberán elaborar menús especiales para ellos. De acuerdo al estudio de Eroski Consumer, sólo el 2% de los centros de la muestra incluía información sobre la disponibilidad de estos menús.

Los suspensos
El 27% de los colegios no incluyen verdura al menos un día a la semana.

Uno de cada diez no ofrece legumbres ni si quiera una vez por semana.

El 10% no sirven cuatro raciones de pescado a la semana (entre pescado blanco, azul, moluscos y crustáceos); y en los que sí, las preparaciones culinarias son superables, ya que se suele abusar de las frituras.

El 20% de los menús analizados incluyen dos o más precocinados en alguna de las dos semanas evaluadas (en 2008 sólo eran un 5%). Eroski Consumer lo achaca al menos coste de esta comida (san jacobos, croquetas, varitas de pescado…), su sencilla y rápida preparación y la buena aceptación por parte de los comensales.

Uno de cada diez centros incluye como postre al menos dos veces a la semana en bollería, tartas, helados o chocolates.

Los puntos débiles, verduras y pescado
Otro estudio del grupo alimentario Argal sobre lo que comen los niños cuando salen del colegio, reafirma la impresión de que la alimentación de los menores españoles dista mucho de ser la ideal. Los datos muestran que en el hogar, la comida de los niños es menos equilibrada que en el colegio. Casi el 30% no come pescado ni verduras en casa, el mismo porcentaje de niños españoles, acude a un establecimiento de comida rápida al menos una vez por semana y el 65% come pizza con esta frecuencia también. Las conclusiones se han extraído tras las entrevistas realizadas a padres de niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años. De ellos, sólo un 39% declara tener en cuenta el menú escolar a la hora de preparar la comida para sus hijos en casa.

Sin embargo, un 83% de los padres considera que su hijo realiza una dieta equilibrada.

En el lado positivo, destaca el estudio que ganan terreno los bocadillos y la leche a la hora del desayuno y la merienda. El 75% de los niños, desayunan en casa.

En cuanto a la comida, la encuesta indica que más de un 68% de los niños come en el hogar, frente al 29% que lo hace en el colegio y el 1,78% restante se lleva el tupper al centro.