Wakathai, fresca y sorprendente fusión peruana con los sabores del Sudeste Asiático

En tonos verdes vivos y departamentado en diferentes salones, este restaurante ofrece una cocina fresca a precios asequibles. Hacer reserva requiere su tiempo y repetir la experiencia es habitual entre sus clientes.

Walter Brandán decidió establecerse por el mismo y escogió un coqueto esquinazo de la calle Conde Duque, tras trabajar, primero en Sudestada y luego en Asia Next Door con Jaime Renedo, “trabajando con Jaime me di cuenta de que podía llevar yo sólo mi propio restaurante, así que me encontré con mi socio, el empresario Luis Pérez Arnau y todo se hizo realidad” nos cuenta este cocinero de origen Argentino al que muchos le adjudican nacionalidad peruana. Contando con la ayuda de la arquitecta y diseñadora Teresa Sapey (famosa por haber diseñado los parkings del Hotel Puerta América y de Vázquez de Mella), pintó en tonos verdes el local, convirtiéndolo en un espacio muy luminoso, con un toque elegante pero juvenil. La decoración está inspirada en el mismo nombre, huacatay, una planta que según sus fases y sus usos tiene un color más o menos intenso.

El nombre de Wakathai también deriva de esa palabra, huacatay, dándole al mismo tiempo un toque de la cocina tailandesa al enunciado. Huacatay, huatacay en quechua, hierba nativa del Perú y sagrada por sus propiedades medicinales como digestivo, y disuasorio de malos espíritus, que se utiliza como condimento en la gastronomía peruana.

Abriendo su carta nos embarcamos en un viaje por el sudeste asiático, donde predominan los currys tailandeses picantes; las salsas indonesias de leche de coco o el pato asado vietnamita; pero también nos traslada a los sabores del cilantro, del ají o del rocoto peruanos. “La cocina peruana hace años que existe en España, más de quince, pero sólo la consumía la gente peruana; más tarde, gracias a restaurante como La Gorda de Carmen Delgado, la gente ha empezado a conocerla. Lo mismo pasó con la cocina del sudeste asiático, la gente pensaba que sólo existía lo que comían en Thai Gardens, y Sudestada cambió este concepto” nos cuenta Walter.

En su cocina, sólo existe materia prima de calidad y mucha paciencia para recrear sus delicadas elaboraciones. Es un trabajo manual en el que apenas se utiliza alguna cocción al vacío. “Yo sustituyo las espumas por cremas suaves hechas a mano” nos explica el chef. J

Restaurante Wakathai
Conde Duque, 13. Madrid
915 41 78 76
www.wakathai.com

María Forcada