Y Tatsuso no pudo con la crisis…

El restaurante Tatsuso, uno de los más míticos de Londres, ha sido uno de los últimos que han tenido que cerrar sus puertas a causa de la crisis económica. El establecimiento entró en quiebra en mayo, al no poder asumir unos compromisos financieros que ascendían a más de 390.000 euros.

El establecimiento, del que se decía que vendía la mejor comida japonesa de la capital británica, estaba en Broadgate, cerca de las oficinas de grandes firmas como Icap, UBS y (antes de su mudanza al barrio financiero de Canary Wharf) o Lehman Brothers.