Hostelería para gestores

Las franquicias de Re-imagina Restauración quieren ser un negocio sencillo, manejable por cualquier persona con vocación empresarial y no sólo por conocedores del sector hostelero. Cuatro son las enseñas temáticas (La Mafia se Sienta a la Mesa, Mostaza, La Croqueta y La Barbacoa) con las que esta joven empresa zaragozana afronta un agresivo plan de expansión que culminará con trescientos restaurantes abiertos dentro de cinco años.

Especializada cada una de sus marcas en una restauración diferente y propia, todas ellas responden a un concepto común. La idea es que el ticket medio en cualquiera de sus restaurantes se mueva en torno a los 18 ó 20 euros, de modo que, aparte de una alternativa de restauración relacionada con el ocio, puedan ser considerados como una opción para esa comida diaria que cada día más gente ha de realizar fuera del hogar.

Aunque el origen remoto de las actividades de las actuales enseñas del grupo se remonta a 1991, año de creación de la exitosa bocadillería zaragozana Mostaza con la que más tarde se asoció R-imagina Restauración para lanzar la idea como franquicia, su marca más desarrollada es actualmente La Mafia se sienta a la mesa, creada en 2000 y que ya cuenta con 24 establecimientos repartidos por toda España, especialmente concentrados en el cuadrante noreste de la península.

Las otras dos enseñas, La Croqueta (tapas de diseño) y La Barbacoa Classic (carnes a la brasa), se lanzaron el año pasado y, de momento, cuentan con cuatro locales la primera y un solo establecimiento piloto la segunda.

Facilidad de gestión
Javier Floristán, zaragozano de 33 años que desempeña la dirección general del grupo, subraya la importancia que tiene dentro de su estrategia facilitar la gestión de los restaurantes asociados. “Un departamento de Ingeniería propio, capaz de trabajar en diez o quince locales simultáneamente sea cual sea su localización geográfica, se encarga de las obras necesarias para la instalación del local, diseño y decoración incluidos, entregando el restaurante llave en mano”, explica Floristán.

Tanto o mayor interés para el franquiciado tiene el hecho de que Re-imagina Restauración disponga de dos fábricas en La Rioja, una especializada en salsas y untables y otra en la producción de pastas, pizzas, embutidos, etc., desde las que suministra hasta el 80% del producto que consumen sus establecimientos.

Se evitan así los habituales quebraderos de cabeza que suelen deparar los siempre complicados controles de costes y abastecimientos del sector hostelero. “El hecho de que nosotros mismos fabriquemos los ingredientes –dice Floristán- hace que los costes para el asociado sean menores, lo que le permite obtener una mayor rentabilidad. Además, esto le permite dedicarse más a fondo a la gestión de su negocio, al necesitar menos tiempo para las tareas operativas. Queremos que nuestros franquiciados sean empresarios y no sólo hosteleros”.

El objetivo último es que la experiencia del asociado sea tan positiva y rentable que lo lleve a repetir, dando lugar a la figura del multifranquiciado, en la que Floristán confía especialmente para impulsar la expansión de sus enseñas.

Tres más uno
De las cuatro marcas que maneja Re-imagina Restauración, dos de ellas tienen una historia de apenas un año (Mostaza y La Croqueta) y otra (La Barbacoa Classic) de unos cuantos meses. La más desarrollada es, pues, La Mafia se sienta a la mesa, con una trayectoria de seis años y medio y una red de 24 establecimientos, cuatro de ellos propios.

La Mafia, con una propuesta basada en comida italo-mediterránea, alcanzó el año pasado una facturación de 20 millones de euros, incrementando en un 33% la obtenida el año anterior. Más importante aún será el crecimiento durante este año si se cumplen las previsiones adelantadas por Paula Castejón, directora de Expansión de Re-imagina Restauración, que contemplan la apertura de diez nuevos establecimientos durante 2007, con una facturación media de 750.000 euros.

La Croqueta comenzó a operar como franquicia el año pasado, aunque el modelo de bar de tapas de diseño inspirado en el característico colorido del pop de los años 60 se comenzó a estudiar un poco antes. Una de las características del grupo aragonés es que antes de lanzar ninguna nueva enseña, es primero testada a través de locales propios. En la actualidad dispone de cuatro establecimientos, tres de ellos propios, y Castejón espera añadir seis durante este año. La facturación anual media de este tipo de locales se calcula en algo más de medio millón de euros. La directora de Expansión piensa que esta es posiblemente la enseña que más fácilmente se instalará en otros países europeos, dada la pujanza que el tradicional tapeo español ha alcanzado en los países del entorno.

La fórmula de Mostaza es, de alguna manera, la más tradicional del grupo. Son bocadillerías gourmet con una decoración muy vanguardista. La idea y el primer local son anteriores a la creación de Re-imagina Restauración, pero a la vista de la buena acogida de público que tenía el establecimiento en Zaragoza, los directivos de Re-imagina optaron por llegar a un acuerdo con los propietarios, remodelar el ambiente de los locales y lanzar una propuesta de franquicia.

Mostaza, cuya expansión comenzó el año pasado, dispone ya de cuatro locales, de los que dos son en propiedad. Paula Castejón calcula que en 2007 se inaugurarán siete establecimientos adicionales, con una facturación media de medio millón de euros.

El más reciente de los conceptos de Re-imagina Restauración es La Barbacoa Classic, tan nuevo que, de hecho, sólo existe un establecimiento piloto hasta la fecha, si bien es ya casi seguro que comenzará a franquiciarse a finales de este año. Su oferta típica se centra en carnes a la brasa, cuyo acompañamiento y salsas son elegidas por cada cliente.

El elemento diferenciador de estos restaurantes serán las mesas corridas, que los clientes compartirán con otras personas que no conocen. “Esta costumbre –señala Castejón- es muy común en otros países, pero nada habitual en España. En cualquier caso, nuestros clientes la están acogiendo muy bien”.

Con estos antecedentes, el director general de la compañía asegura que el objetivo de alcanzar los tres centenares de establecimientos en cinco años, multiplicando casi por diez el tamaño actual del grupo, no es ninguna quimera.

De momento, mirando a más corto plazo, Floristán afirma que “este año y el próximo van a ser de consolidación, con ritmos de veinte aperturas anuales. A partir de ahí el crecimiento va a ser exponencial”. Y es que un somero cálculo arroja que serán precisas 230 aperturas en tres años para lograr el objetivo.l
Juan Carlos Prado