Al Euribor no le gusta comer ni beber

Cada vez que eso sucede desde RESTAURACIÓN NEWS, calculamos los millones de cafés, miles de menús y cientos de copas que supone el cuartillo de punto de aumento del Euribor, el nuevo terror de los hogares con hipoteca, cuya espada afeita las tasas de consumo y en especial el gasto en restauración.

Este nuevo Barbero de Sevilla con cada repaso a nuestros hogares se lleva 87,66 euros por cada diez mil euros de crédito; dinero que lógicamente se detraerá de gastos corrientes como los que suponen los hechos en bares, cafeterías y restaurantes.

Por eso, más que nunca los directores de marketing, aquellos que crean y mantienen a clientes, son llamados a golpe de corneta, por las empresas de hostelería. Y los pocos que disponen de ellos, ahí están, lanzando campañas de fidelización, promociones de productos a un euro o euro y medio, plato principal como alternativa al menú completo, happy hour a las cuatro de la tarde, etc.

Si los mecanismos de mercado no lo impiden, acabaremos el año con una seria restricción en el consumo alimentario fuera del hogar y sólo la campaña navideña podrá enmendar la situación.

Pero, ¿y después?