Brotes inoxidables

Sin embargo, cuando hablamos de los procesos y sus tecnologías, hay que echar pie a tierra y fajarse con las máquinas funcionando, por ejemplo en las ferias profesionales, para conocer sus prestaciones y las fobias y filias que pueden generar con sus avances y desarrollos.
Y, si hablamos de medios alternativos, es bueno recordar que en la red de Institutos Tecnológicos que existen en España para las cosas del comer, la cooperación entre investigadores, ingenierías y empresas de alimentación ya arroja sabrosos frutos, aunque sean a base de acero inoxidable.
Un ejemplo reciente y donde RESTAURACIÓN NEWS ha contado con la exclusiva informativa, es la del nacimiento -al amparo del Centro Técnico de la Conserva- de una nueva generación de equipos de cocción que, al parecer, no sólo va a aportar mejoras a los productos que se referencian en las nuevas gamas, en especial la quinta, sino que también contribuyen a aportar valor a las producciones del primario que, en España, las hay muchas, buenas y necesarias; mejorar el desarrollo sostenible e, incluso, reducir el despilfarro en la compra de alimentos por el consumidor.
Como toda innovación que se analice por los interesados, una gruesa raya va a separar a defensores y detractores de su posible aplicación que, de hecho, camina con paso firme, puesto que varias empresas ya están gozando de sus ventajas y proyectos de inversión millonaria cuentan con ellas.
No nos olvidemos pues que, en ausencia de máquinas y procesos funcionando en las ferias, los institutos tecnológicos se crearon para que la empresa posea un marco propio donde desarrollar sus iniciativas en materia de I+D+I, con el apoyo de científicos e investigadores que ansían trasladar su conocimiento a sector empresarial.