El desayuno, objetivo del servicio rápido

Habían comenzado introduciendo en sus locales un café de calidad –germen de lo que luego sería el McCafé- y fueron más allá para disgusto de, por ejemplo, su competidor Starbucks Coffee: McDonald’s entraba en el segmento de los desayunos captando con ello a un nuevo público, al tiempo que se ampliaba la franja horaria en la que se podía acudir a sus restaurantes. Era el pionero, pero más tarde también Burger King seguía ese ejemplo. La comida rápida dejaba de ser sólo comida para transformarse también en una de las opciones a escoger a primera hora de la mañana.
¿Por qué? Una de las razones para que este tipo de compañías decida apostar por la introducción de los desayunos en su oferta es que, en contra de lo que sucede con otras franjas horarias, este segmento desayunos tiene más opciones de crecimiento y nota menos los efectos de la crisis económica, ya que cada vez son más las personas que lo toman fuera de su hogar. Por otro lado, según apuntan algunos expertos, este es un paso encaminado a colgar el cartel de ‘abierto las 24 horas’ con el que se capta a la clientela no sólo más madrugadora, sino a las aves nocturnas. Además, si se tiene en cuenta que el público más dado a desayunar fuera de casa es joven, de entre 25 y 40 años, el terreno era el idóneo para que las semillas germinasen. Para ello, estas cadenas se apoyan en la introducción en sus cartas de versiones de sus productos clásicos adaptadas al desayuno, bollería, el citado café premium, etc., como venía pasando con la oferta de medio día o cena, a precios competitivos.

Potencial de crecimiento
Porque si bien en España la franja horaria más popular a para comer fuera es la de la cena (el 60% de los españoles prefiere salir a esa hora según la consultora AC Nielsen), el segmento de los desayunos es donde se encuentra el mayor potencial de crecimiento para estas cadenas.
Entre los españoles, la comida más habitual fuera de casa es el almuerzo, mencionado por el 51% de los encuestados por Nielsen, seguido de la cena, con un 43%, mientras el 6% desayuna fuera. Parece un porcentaje pequeño y, en realidad lo es si se compara con los otros, pero también se trata de uno de los porcentajes más altos entre todos los países incluidos en el estudio de Nielsen ¿Por qué? Porque el desayuno es una de las costumbres españolas que más se alejan de la media mundial y, en Europa, sólo Portugal refleja costumbres bastantes similares. Así, el desayuno es el mercado con más potencial, especialmente en este país, por su aceptación.
Pero, con todo, la crisis también ha empezado a modificar el estilo de vida de los españoles en el desayuno. Mientras que, según se releja en el estudio Flora Desayuno, hace un año, un 11% de los españoles tomaba la primera comida del día en un bar o cafetería (un porcentaje algo mayor que el que refleja Nielsen), ahora la crisis empieza a notarse y sólo un 8% desayuna fuera de casa. Las cifras el fin de semana son similares. Antes de la crisis un 7% salía por la mañana a desayunar en una cafetería y, en los últimos meses, ha descendido a un 5%.
Aún así, esto no funciona de forma homogénea en toda España, puesto que alguna comunidad autónoma sigue liderando en la costumbre de desayunar fuera de casa a pesar de la crisis. Un 21,4% de los andaluces reconoce desayunar a diario en una cafetería o un bar entre semana. Antes de la crisis esta cifra era más alta: un 25,6%.