LA ENSALADA DEL AÑO

Ello supuso que los criterios de evaluación tuvieran distinto gradiente que en el concurso de bocadillos y que, en consecuencia, la igualdad entre los concursantes llevara a que entre el primero y el segundo sólo mediara un punto de diferencia.

Después de varias deliberaciones y más de una votación se nombró vencedor a Jordi Vidal de la Escola d´Hotelería de Lleida, volviendo de nuevo este centro a hacerse con un galardón el cual hace el tercero, pues en materia de bocadillos ya se habían llevado sus alumnos y profesionales salientes de dicha Escola, dos primeros puestos,y desempatando con los presentados por los profesionales que seleccionados por Lluis Roca desde Lantmännen se alzaron en las primeras ediciones también con dos más.