La gran oportunidad

El rotundo éxito cosechado se ha basado en tres pilares fundamentales: la impecable organización del CIA, el buen hacer de los cocineros y la impresionante labor de lobby desarrollada por José Andrés (que consiguió congregar en el evento a personajes con amplio poder de decisión a la hora seleccionar qué productos se comercializan a través de las principales redes de distribución de Estados Unidos).

Desde Ferran Adrià hasta el último de los ayudantes de cocina que allí se trasladaron, todos los participantes coinciden al apuntar que el ambiente que se ha vivido entre los cocineros ha sido magnífico.

Andoni Luis Aduritz, por su parte, califica la experiencia como un sueño y augura que a partir de ahora la gastronomía española se va a convertir en motivo de estudio en las principales escuelas internacionales, al nivel de otras como la italiana, la francesa, la japonesa o la mejicana (que últimamente está recibiendo admirables críticas por parte de algunos expertos estadounidense).

Sea como fuere, lo cierto es que se nos ha presentado una oportunidad única para situar, de una vez por todas, la gastronomía española en el lugar que le corresponde, algo que hasta ahora sólo ha conseguido la alta cocina de nuestro país.