La Pulpería de Mila, el homenaje a Galicia del Grupo Oter

Apartir de aquí, mariscos, pescados, verduras y carnes llegan directamente desde Galicia, y entre los que, como su nombre adelanta, el pulpo es uno de los productos estrellas del local. Preparado en pulpera de cobre, como manda la tradición y la sabiduría de Mila -a quien responde su nombre-, donde lo cuecen al momento y luego presentan a la parrilla, templado a la vinagreta, el clásico a feira, con arroz o en tortilla. De una u otra forma, son muchos los kilos de pulpo que salen de esta casa cada semana.

Pero como no solo de pulpo vive el hombre, la despensa gallega es tan rica, su culinaria tan sabrosa, y esta casa una buena muestra de ello, es la exquisita empanada o las croquetas de la abuela, dos buenos ‘aperitivos’ para abrir boca, que se pueden acompañar de unas ricas almejas de O’Grove, o las zamburiñas, junto a unos calamares de potera. Para después, la alternativa es alguno de sus arroces al caldero, o alguno de sus pescados y carnes. Entre los primeros, estupendo rodaballo salvaje o merluza de Celeiro, y para los más carnívoros opciones, entre otras, como la chuleta de ternera, carne richada, o solomillo de vaca vieja a las brasas, todas de procedencia gallega. Y es que en esta casa abundan los productos de la tierra con denominación de origen, por lo que no falta el pimiento de Padrón, las patatas de Bergantiños o el pan de Cea, además de vinos de las cinco denominaciones que tiene Galicia. Una bodega, por lo demás, atenta a los gustos más variados como acredita la selección de etiquetas. A los postres no podían faltar las tradicionales filloas entre otras tentaciones calóricas, para rematar con los orujos propios de esos lares.

Pulpera de O’Carballiño
En lo que a Mila concierne, señora a quien responde el nombre del restaurante, se trata de una experta pulpera de O´Carballiño, con más de 40 años trajinando con el pulpo, y quien, desde los orígenes del Grupo Oter, ha contribuido con sus conocimientos culinarios y experiencia en todas las jornadas gallegas que ha organizado este grupo en honor a San Froilán. Tantos años de colaboración la han hecho merecedora de este reconocimiento, con un local dedicado a su especialidad con su nombre. La Pulpería de Mila, además del comedor, cuenta con una barra a la entrada, con mesas altas dispuestas para tomar tapas cómodamente, además de dos reservados en la planta baja. Todo en un escenario de aires marinos, en blanco y azul, a rayas, como si en un puerto pesquero nos encontrásemos. Eso sí, el decorado vuelve a tornarse un homenaje al molusco protagonista con utensilios que identifican las diferentes fases de la cocción del pulpo. Vamos, obligada dirección para sus aficionados donde también ofrecen la posibilidad, si se quiere, de preparar los productos para llevar.

Mara Sánchez