Las razones de Kraft

La multinacional Kraft anunció hace unas semanas su decisión de cerrar la fábrica de queso fundido El Caserío, en Mahón (Menorca), por los malos resultados obtenidos en este negocio. Según Kraft, desde 2006, perdía dinero con el queso fundido debido a un aumento del 13% en los costes operativos de la marca y el descenso de la cuota de mercado de El Caserío y Tranchettes a favor de las marcas del distribuidor. Por otro lado, la multinacional argumenta que además que únicamente se utilizaba actualmente el 30% de la fábrica.