Los grandes grupos lideran un mercado en el que sobreviven propuestas autóctonas

El carácter marcadamente italiano que suele ir asociado al mundo de las heladerías también ha calado en la parte más occidental del país. Al margen de apuestas muy personales, Galicia también se ha visto obligada a claudicar ante el tirón que representa el matrimonio Italia-helado. Incluso propuestas tan gallegas como la firma Di San Remo han asociado a su negocio la italianidad terminológica del producto.

Pero independientemente de las estrategias comercializadoras, conviven de forma pacífica en esta parte del país las franquicias de grandes grupos con establecimientos pertenecientes a firmas gallegas, tanto si se trata de microempresas como de marcas con cierto peso específico en el mercado. Al primer grupo, el más numeroso, como es el de las franquicias pertenecientes a cadenas europeas, sobresalen nombre tan clásicos como Farggi, Häagen-Dazs o Carte D´or, aunque, quizás lo más interesante radique, precisamente, en la apuesta local y en los planes de expansión de otras firmas. Respecto a esto último, la cadena Giangrossi, que ya cuenta con un local en la ciudad de Vigo, ha anunciado a RESTAURACIÓN NEWS que a lo largo del presente ejercicio abrirá un nuevo establecimiento en la comunidad gallega. Más concretamente, en A Coruña donde la firma que dirige Nahuel Román invertirá doscientos cuarenta mil euros en un espacio de “doscientos metros cuadrados en pleno corazón de la capital coruñesa y se crearán diez puestos de trabajo”, aseguró el propio Román. “Será nuestro local bandera y a éste seguirán ya en dos mil ocho otros tres locales más, uno en Santiago, otro en Pontevedra y un último en Lugo”, afirmó. Para Giangrossi, Galicia es “un mercado estratégico donde pretendemos posicionar nuestra marca”, dijo Nahuel Román. Otra de las iniciativas de esta firma para el mercado gallego es la puesta en funcionamiento, en coincidencia con la campaña de verano, “de dos stands móviles de diseño en Baiona y Sanxenxo, de cincuenta metros cuadrados cada uno de ellos”.

Respecto a las apuestas locales, sobresale la firma gallega Di San Remo que en la actualidad posee cuatro locales propios, cinco franquicias y un total de ciento cincuenta puntos de venta fuera de la comunidad autónoma y el norte de Portugal. En esta empresa viguesa conviven dos líneas de negocio. De un lado, todo lo concerniente al producto estrella: los helados, representados por un total de treinta y un sabores. De otro, la bollería. Di San Remo fabrica también bollería artesana, entendida como el complemento ideal en todos sus locales en los que es posible degustar croissants, napolitanas y palmeras en todas sus variedades. Es una lástima, sin embargo, que pese a los múltiples intentos hechos por RESTAURACIÓN NEWS por conocer los planes de crecimiento de esta firma, resultó del todo imposible averiguar lo que dará de sí para esta empresa el presente ejercicio.

Pero tampoco podríamos acabar este recorrido sin mencionar dos auténticas instituciones en el terreno de los helados en Galicia. Dos modelos de negocio con varias décadas de existencia a sus espaldas. El primero de ellos es la Heladería Colón, en la Avenida de la Marina en pleno centro de la ciudad de A Coruña. Toda una institución y uno de los pocos lugares de esta urbe donde, si el buen tiempo acompaña, es obligado hacer cola. Precios contenidos por unos productos descomunales en tamaño y sorprendentes en sabor. El segundo, también en A Coruña, es la Heladería Italiana. Otro clásico de la ciudad. Es junto con la anterior la heladería más típica y concurrida de A Coruña. Más de medio siglo elaborando artesanalmente sus helados. Pero su éxito no radica en ofrecer un enorme abanico de sabores y extraños ingredientes, sino potenciar los sabores de siempre, como los que representan la vainilla, el chocolate, la fresa o el pistacho, presentados en tres formatos: barquillos, tarrinas o grandes copas. Su larga vida no ha hecho a este establecimiento perder el hilo de la modernidad. Por eso, ofrece alguno de sus sabores más clásicos en versión light. l