Mozzarella, el queso más italiano

En realidad todo es una cuestión de política de precios, especialmente en una coyuntura económica como la actual. En las recientes Jornadas Internacionales de Restauración, convocada por RESTAURACIÓN NEWS, los ponentes en el Encuentro dedicado a Latin Food explicaron que la tendencia a contener precios o a ofertar menús baratos se traduce en demasiadas ocasiones en “tocar” la calidad de los ingredientes, aunque eso es algo por lo que “nunca deberían pasar nuestras estrategias, en tanto que restaurantes de alta calidad”, manifestó Romano Felli, propietario del Café Romano madrileño, quien aseguró que en determinados productos, y algunos quesos eran de ellos, debe recurrir a distribuidores especializados o, incluso, a compras directas en Italia, que se las hace enviar por avión; “pero eso resultada demasiado oneroso, lo deseable sería que hubiera más distribuidores especializados”.
Las similitudes entre la mozzarella auténtica y los sucedáneos se limitan a lo visual. La gran diferencia entre una y otra leche, aparte de las cualidades organolépticas, es que la de búfala es mucho más nutritiva, al concentrar mayor contenido de grasas, proteínas y lactosa que la leche de vaca, por lo que su aporte energético es superior.
La presencia de la mozzarella es habitual en las pizzas y por ellas ha sido conocida desde siempre; pero su frescura, suave textura y un sabor ligero le han permitido hacerse un hueco entre los ingredientes de las ensaladas más sofisticadas, un tipo de receta que hoy está en auge. La mozzarella aparece asimismo en numerosas recetas de verduras, pastas e, incluso, pescados y carnes. l