Máquinas exprimidoras

Las máquinas exprimidoras automáticas lo hacen todo a la vista de los consumidores, desde el corte de los cítricos hasta el resultado final: apetecibles zumos recién hechos, con todas sus propiedades organolépticas intactas. Aquí sí que no cabe la posibilidad de trampa ni cartón.

Así lo percibe el cliente de cualquier establecimiento hostelero que tenga alguno de estos equipos. “Tener la máquina, ya es de por sí un reclamo que potencia el consumo de zumo de naranja”, afirma Romina Sauco, product manager de Zumex, una compañía que fabrica exprimidoras desde 1985. Hoy por hoy, son once las referencias que destina al mercado hostelero, y dentro de éstas, varios modelos dependiendo del color, accesorios, etc… El más pequeño, dentro de la gama de exprimidoras para barra, y dirigido a locales con poca demanda de zumo natural, es el modelo Minex. Capaz de exprimir hasta trece frutas por minuto, supone un desembolso de unos 1.700 euros. En el lado opuesto se sitúa Zumex Fresh (38 naranjas / minuto), un exprimidor con mueble dirigido a un segmento distinto: el de alta demanda de zumo. Posee un depósito de refrigeración para hasta siete litros, detector de nivel y grifo anti-goteo. Su precio puede rondar los 4.500 euros.

En este sector compite también Zumoval, una compañía valenciana, como la anterior, con vocación internacional creada en 1991 y centrada en el negocio de los exprimidores para hostelería de sobremesa o con mueble soporte. En total, comercializa nueve máquinas diferentes y adaptadas a las necesidades de cada tipo de establecimiento. Sus modelos oscilan entre los dos mil euros del más sencillo – la Mini Max, de sólo 33 cm. de anchura y que exprime 15 frutas por minuto – y los 4.300 del más sofisticado – Frigo Master, que trabaja a una velocidad de 45 naranjas por minuto -. Incorpora este modelo un depósito para cinco litros de líquido con refrigeración y detector del nivel de zumo para que siempre haya al menos un litro y medio en reserva. “Se utiliza mucho para desayunos self service en los hoteles”, asegura Nuria Alcañiz, responsable de marketing de Zumoval,. No obstante, al margen de estas tarifas, siempre hay que contar con descuentos, ofertas por volumen, etc… Alcañiz destaca como una de las características principales de estas máquinas, su interior de acero.

No requieren formación específica ni para el manejo ni para la limpieza de los equipos. Las dos compañías entrevistadas aconsejan realizar al menos una al final de cada jornada. En el caso de Zumoval, el aparato incorpora – opcionalmente – una ducha en su interior que permite el autolimpiado más frecuente.

Existe zumo más allá de las naranjas
Zumex, que también comercializa sus productos en otros países, produce maquinaria adaptada a cualquier tipo de restauración, pero alguna de sus principales cuentas, de acuerdo con Sauco, proviene del fast food. “Quieren diversificar su oferta hacia lo natural. Nuestra marca encaja bien con su concepto”, asegura.

En la gama horeca & food, que incluye también las exprimidoras que se instalan en supermercados y grandes superficies, Zumex se decidió hace poco más de un año a lanzar una licuadora para todo tipo de frutas (zanahoria, manzana, sandía, piña,..) “como una forma de complementar el mercado de zumos recién exprimidos (…) El consumidor demanda productos naturales. Es un mercado con mucho potencial de crecimiento”, opina Sauco.

Las exprimidoras tampoco se limitan a las naranjas, aunque, sin duda, sean lo más común. Cualquier otro cítrico es susceptible de ser exprimido en ellas, aunque debe tener ciertas características para que el proceso sea perfecto. Su tamaño debe corresponderse con los calibres de fruta 6, 7 y 8 (de 65 a 85 mm. De diámetro). Así lo aconsejan tanto en Zumex como en Zumoval. Para frutas menores, como mandarinas o limones, existen accesorios para adaptar la máquina. En el caso de la última empresa mencionada, recomiendan para frutas de mayor tamaño el modelo Big Basic, apto para piezas esféricas de 70 a 95 mm. de diámetro.

El consumo inmediato es la esencia de estos aparatos, aún así, los zumos, según Zumex, pueden mantenerse hasta 48 horas sin necesidad de ningún tratamiento.

Zumex y Zumoval se apoyan en sus distribuidores para la venta (excepto a grandes cuentas) y el servicio postventa de las máquinas. No obstante, según sus responsables, no suelen dar problemas. Su resistencia también es un valor. Sauco asegura que aún hay máquinas activas de las primeras que instaló la empresa hace más de veinte años. Asimismo Alcañiz destaca su gran duración y la sitúa en el mismo rango, unos quince años de duración.

Zumos naturales de venta automática
Zumex se introdujo en el ámbito del vending hace unos cinco años, destinando sus exprimidoras sobre todo “a grandes empresas que ofrecen valor añadido a sus empleados, hospitales, escuelas,…”. Su funcionamiento se basa en el mismo sistema que las de barra o las de mueble para hostelería.

Y para completar sus servicios, fabrica botellas de plástico como recipiente para el líquido, una división que se está extendiendo de grandes superficies a hostelería. “Nació sobre todo para supermercados e hipermercados pero ahora se utiliza mucho para take away”.

La última división de la compañía es el Zumex Point, con el Zumex Móvil, un simpático punto de venta ambulante con forma de naranja que suele estar equipado con elementos de la línea horeca para la venta de zumos recién licuados. En Latinoamérica son muy utilizados para venta ambulante, pero en España se utiliza únicamente para eventos promocionales, ya que los costes logísticos hacen que no merezca la pena utilizarlos como kioskos, de acuerdo con la portavoz de Zumex.

Zumoval, por su parte, comercializa también un modelo con ruedas en el mueble, que no necesita electricidad para su funcionamiento. El llamado Jugo Móvil. l
Elia García

Cuánto tardo en sacarle jugo a la exprimidora
El hostelero que compra una máquina de zumos puede calcular en qué plazo aproximadamente comenzará a ganar dinero con ella. La web de Zumoval (www.zumoval.com) se lo pone fácil. Únicamente hay que introducir el precio al cual compra el kilogramo de naranjas, a cuánto se cobra el zumo vendido al cliente, qué número de vasos se consumen diariamente y la cantidad que ha desembolsado por la máquina.

Con estas cifras, el ordenador calculará en cuánto tiempo se amortiza la exprimidora. En el supuesto de un bar que compra las naranjas a dos euros el kilo y cobra a tres cada zumo que vende. Pongamos además que se consumen treinta zumos al día y la máquina ha costado tres mil euros. Con estos datos en su haber, el programa estima que el equipo comenzaría a producir beneficios en el plazo de dos meses. (www.zumoval.com) (www.zumex.com). l