Recetas extremeñas en el corazón del Jerte

La Hospedería Valle del Jerte, propiedad de la Junta de Andalucía, y gestionada desde su apertura, en 1999, por Justino Mayo, es un edificio centenario que originalmente se empleó para el curtido de pieles y que posteriormente, a mediados del siglo XX, fue reconvertido en molino de aceite de oliva. Ahora la hospedería, que ha sido rehabilitada respetando su estructura original, pone a disposición de sus clientes 25 habitaciones, doce de ellas abuhardilladas, con vistas al afamado valle.

Además de contar con peculiar jardín japonés, a orillas del río Jerte, y de dar a sus clientes servicios como senderismo, rutas a caballo, mountain bike, rafting, descenso con canoas, barranquismo o escalada, Hospedería Valle del Jerte ofrece, en su restaurante homónimo, la posibilidad de recuperar el gusto por las recetas tradicionales extremeñas y por los platos y productos típicos de la región. Este restaurante, con capacidad para 48 comensales, se complementa con otro que se abre con el buen tiempo a los pies del citado río Jerte.

Productos frescos y de temporada
El jefe de cocina del restaurante, Víctor Blanco, con experiencia en distintos restaurantes de la zona, se vale de productos frescos y de temporada para elaborar sus platos. Platos en los que nunca faltan los productos ibéricos, pescados como la trucha, ni carnes como la del cerdo ibérico. En la carta es posible degustar entrantes como Creps rellenos de setas, Tosta de espárragos verdes gratinados, Surtido de quesos ibéricos extremeños o Escalopines de foie con salsa de frutas del bosque.

En el apartado de vinos, además de la Trucha al estilo Víctor, se ofrecen toda clase de pescados aderezados a la extremeña, como Bacalao entomatado con costrones, Merluza fresca la romana o Cocochas en salsa verde con vinagreta campesina. Las concesiones a tierra se aprecian sobre todo en las carnes. El establecimiento propone recetas como Churrasco de ternera al aroma de romero, Caldereta extremeña, Solomillo de cerdo con salsa de torta, Chuletillas de cordero a la plancha o Confit de pato con salsa de cerezas.

La oferta de postres, por su parte, se caracteriza por su variedad. Cabe mencionar el Charlotte de frutas del bosque, la Mousse de caramelo y manzana o la Filloa rellena de mousse de cereza. El apartado de vinos, por su parte, se centra en los vinos de Extremadura y también en las denominaciones de origen de Rioja y de la Ribera del Duero.

Los responsables de la hospedería consideran que la gastronomía es uno de los principales reclamos del hotel, razón por la cual suelen elaborar ofertas que vinculan la gastronomía con las habitaciones promocionando un menú de degustación. También existe un menú infantil para niños menores de doce años. En cuanto al perfil de los comensales, éstos son, indistintamente, clientes de hotel y visitantes de fuera, (hay que reservar mesa), aunque predominan los primeros. Por otra parte, el establecimiento organiza periódicamente jornadas gastronómicas con productos de la zona para atraer a más clientes al restaurante. l