Servicios de restauración a viajeros

La cuarta sesión, presidida por Jose Gabriel Martín, consejero delegada de Áreas, comenzaba preguntándose cómo mantener vivo el sector de la restauración en ruta. Los ponentes fueron Wolfgang Rosenberger, Director General de Lanzeit, con 13 establecimientos en Austria; Octavio Llamas, director general de marketing de Autogrill; Miguel Martínez Novo, director general de Exit-Serviareas y Manuel Pérez Checa, gerente de restauración de Cia.Int. Wagon Lits.

Wolfgang Rosenberger, que heredó de su padre la cadena Landzeit, ha visto a lo largo de su vida cómo se transformaba el negocio de la restauración. Lejos de quedarse estancado en el pasado, ha sabido proponer dos conceptos realmente rompedores. Quien piense que las estaciones de servicio no pueden ofrecer una comida de calidad está muy equivocado. Su idea es reivindicar la gastronomía regional, la elaboración manual y la cocina sana en los restaurantes de carretera. En á la carte durante cada época del año se puede probar un menú diferente y los camareros van vestido con trajes típicos. En Markt los productos son frescos, el cliente los elige y ve como preparan la comida ante sus propios ojos. Cada edificio es único y responde a diseños tradicionales, algunos cuentan también con un pequeño hotel.

A continuación intervino Octavio Llamas de Autogrill. Su exposición giró entorno a la idea de Marketing emocional. “Hoy el cliente exige poco y el personal no tiene preparación”. Según el ponente nos hemos acostumbrado a la mediocridad. Aunque parezca que esto no perjudique nuestra imagen, con el tiempo el producto deja de satisfacer al público. Para no perder mercado hay que crear una empatía con la marca, y para esto, es fundamental huir del conformismo. No basta con que los camareros sepan poner un café, tienen que ofrecer un buen servicio.

Miguel Martínez Novo habló sobre los retos de la restauración en carretera. Exit-Serviareas surge para atender a los pasajeros de los autobuses Alsa en el año 2002. Pese a sus pocos años de experiencia, ha comprendido perfectamente las dificultados del sector en la actualidad. Cada vez más gente, debido al incremento de su poder adquisitivo, opta por el transporte privado, lo que unido a la mejora de las infraestructuras y de los vehículos, reduce el número de paradas durante el viaje. Sin embargo, las pautas de consumo han cambiado, los clientes valoran más el servicio y la variedad de la oferta. A parte del bocadillo tradicional empiezan a pedir productos más exóticos.

El último de los ponentes, Manuel Pérez Checa, abordó el tema de la restauración en los trenes. Más allá del encanto que tiene cenar en un vagón cafetería, los problemas que supone son muy significativos. Por ejemplo, no hay cámaras refrigeradoras en el tren, ya que no tiene electricidad cuando está parado, lo que obliga a subir y bajar todos los alimentos en cada nuevo viaje. Esto obliga a crear unos puntos de abastecimiento repartidos por toda la geografía. Para Wagons Lits, que lleva el catering de las grandes líneas de RENFE, la frescura de los productos, la velocidad del servicio y el dinamismo para adaptarse a la demanda del cliente son una prioridad: claves fundamentales para lograr el éxito. l