Sobre rankings

Todos somos conscientes de dónde venimos, empresarialmente hablando, y de los temores a que la transparencia informativa nos juegue una mala pasada. En el devenir de la elaboración del ranking de las primeras 150 empresas del sector, en ocasiones, lo hemos pasado francamente mal cuando nos han sacado los colores ante cifras que, facilitadas por algunas empresas, nada tenían que ver con su situación en el mercado.

Dado que esta publicación escucha a los miembros de su comité editorial -formado por empresarios y directivos del sector-, queremos hacernos eco de una reiterada crítica, constructiva, de uno de ellos ante la disparidad existente entre la clasificación de una empresa determinada y su posicionamiento real.

Como parece que la información publicada se valora como herramienta de trabajo y, en ocasiones, puede perjudicarse a un grupo que no aparece en su puesto real a consecuencia de figurar por delante empresas de las que se ha facilitado información incorrecta, hacemos voto de realizar una mejora sustancial en la clasificación correspondiente a los datos de 2009, con el fin de no distorsionar la foto fija del sector que supone el ranking, cuando aparece.

Tardanza
Otro handicap, sí, es la tardanza en aparecer los datos oficiales de las empresas. En eso vamos a la cola de las iniciativas europeas, que pretenden destacar el liderazgo empresarial en la restauración moderna. Ignoramos por qué consultoras como Horizons o revistas profesionales extranjeras son capaces, o tienen la osadía, de adelantar los datos antes del verano. Por ejemplo, ya existe un ranking en el que podemos ver cómo se han comportado nuestros principales grupos, genuinamente españoles, con relación a sus colegas en Europa.

Y también podemos ver lo que nos cuesta auparnos a los primeros puestos, ocupados siempre por grupos de raíz americana o británica, teniendo que conformarnos con liderar al pelotón que aparece a partir de la posición treintava. Es ahí donde Grupo Zena aparece el primero con una facturación de 403 millones de euros, seguido muy cerquita por el Grupo Vips que figura con unas ventas de 400 millones de euros. Firmando los 300 millones se incluyen en el puesto 34 a Telepizza y a Eat Out, en el 35, con la misma cuantía. Es destacable también la posición de Comess Group en el puesto 43 con una facturación de 200 millones de euros.

Notamos que el redondeo de las cifras es bastante sospechoso, pero vamos a creer que las cifras han sido facilitadas por las propias compañías. Lo que sí es manifiesto es la gran diferencia que existe entre las posiciones ostentadas por los grupos españoles y el resto de los europeos. Zena factura la mitad de las cifras de Agapes Restauration, que está en el puesto decimoquinto, y sólo una quinta parte de LSG, que ocupa el quinto lugar, valga la redundancia.

La restauración moderna posee pues, en España, un tamaño que precisaría crecer para competir; aprovechar economías de escala generando sinergias y poseer un portfolio de marcas que equilibre esa ya tradicional actitud de la demanda a moverse con demasiada infidelidad. Claro que a veces no es sólo culpa de sus componentes.

En este sentido, lo que se está observando en el mercado, con relación a la calidad percibida por los usuarios, fruto de prácticas, justificadas o no, en la actual coyuntura económica, no permite augurar que una penalización, llamada confianza, haga que mirar hacia atrás sin ira, se convierta en una dura losa a la que quede asida alguna cadena de restaurantes.

Pero de las cadenas de las cadenas, hablaremos en el próximo número. J