“Somos un salón más del hotel, pero sin ocupar espacio”

“Somos un salón más del hotel, pero sin ocupar espacio”, así resume Ausín la filosofía de negocio de Monastrell Catering. De hecho, la directora de la empresa, reconoce que puede disponer de una formidable infraestructura al estar vinculada a un hotel del tamaño y la calidad del Mirasierra Suites. Estamos, pues, ante un catering de cinco estrellas.
“Equipamiento, cocineros, servicio de sala… tenemos acceso a utilizar todos esos servicios, dependiendo, como es natural, de las temporadas, ya que si están muy atareados en el hotel, recurrimos a personal externo para el servicio, aunque el personal de cocina siempre es del hotel”, dice Ausín.

La idea original, de hecho, era que Monastrell respondiera al concepto de catering de autor. La dirección gastronómica ha sido siempre responsabilidad del chef del hotel; Cristóbal Angulo, al principio, y actualmente lo es de Ernesto Hinojal. Ambos han contado con el inestimable apoyo enológico del sumiller del hotel Darío García.

Monastrell Catering cubre todos los servicios típicos de las empresas que operan en este particular sector, desde un banquete de bodas, a una convocatoria de una embajada, pasando por todo tipo de eventos corporativos. Aunque atienden cualquier encargo privado, “nuestro principal objetivo es dar cobertura a todas las empresas que vienen al hotel; queremos convertirnos en uno de sus más fieles proveedores, aprovechando todas las sinergias que se puedan derivar de nuestra íntima vinculación con el hotel. Este año, por ejemplo, hemos comenzado a ofrecer conjuntamente catering y habitaciones”, manifiesta la directora.

Precios en mercado
“Nuestro servicio –continúa- es muy exquisito y cubrimos todas las zonas de la ciudad. Eso no significa en modo alguno que nuestros precios sean excesivamente elevados, puedo asegurar que nuestros presupuestos están siempre en sintonía con el mercado. Para nuestros caterings desplazamos siempre un equipo numeroso de personal; aparte del personal de cocina y el maitre, llevamos personal de servicio calculando, en función del tipo de evento, un camarero por cada seis o diez personas. Además, se trata de un servicio uniformado de una manera más moderna, muy poco envarada, aunque sin saltar nunca las reglas de la corrección”.

La orientación del chef Ernesto Hinojal ha configurado una propuesta gastronómica muy identificada con la cocina mediterránea e internacional con claras pinceladas asiáticas, recordando de alguna manera la carta diseñada por el propio Hinojal para el exclusivo restaurante Godello, ubicado en la décima planta del hotel. De todas formas, Ausín aclara que la carta propuesta es el punto de partida a la hora de contratar un evento, “es la sugerencia de servicio, pero desde luego podemos elaborar cualquier plato que prefiera un cliente”.

El servicio de Monastrell incluye el envío de un cuestionario de calidad posterior al evento, donde el cliente puede valorar cada aspecto del servicio. “Lo más alentador es que nuestros clientes siempre repiten con nosotros y es el mejor baremo posible. Tal vez no seamos todavía un operador de referencia, pero desde luego lo que sí estamos es entre el mejor puñadito de las empresas de catering de Madrid”, concluye la directora con una mezcla de humildad y orgullo profesional.

De cara al cada vez más complicado 2008, Ausín se muestra cauta, pero no excesivamente alarmada: “Recesión está claro que va a haberla, pero no estoy demasiado preocupada. De alguna manera, las empresas y los particulares tendrán que seguir y atender sus compromisos y celebraciones. En cualquier caso, sí que va a ser un periodo muy decisivo”. l
Juan Carlos Prado