Un modelo de negocio

Como es el caso del Grupo Rodilla, cuyo origen data de aquella nochebuena de 1939 cuando Antonio Rodilla abrió su tienda en la calle Preciados de Madrid, para elaborar y vender pan y pasteles; hasta que descubrió que podía también ofrecer esos emparedados hoy denominados sándwiches y que sus hijos, Bernardo y Antonio, han sabido cómo colocar en el mercado más de cuarenta millones de unidades, a través de una red de establecimientos propios y franquiciados.

Buen modelo de negocio con integración vertical. No en vano, posee una cartera de empresas industriales que garantiza suministros y servicios, además de un conjunto de empresas filiales de restauración, capaz de atender la variada demanda de su clientela que gusta también de café o helados, por ejemplo.

Negocio familiar cuyo secreto consiste en el cuidado que pone en el producto para que goce de la plena aceptación del público. Similar al que han levantado Manuel Moreno, Jesús Farga, Jose P. Orio, Francesc Baixas, Fernando Polvillo, Rosendo Milá… y muchos más.

Y todo, teniendo el pan como base.