Una explicación complicada

Estas operaciones son especialmente beneficiosas para los accionistas de la compañía opada, a los que se les da la oportunidad de vender sus acciones a un precio superior al del mercado. La situación se vuelve especialmente halagüeña cuando se presenta más de un oferente. La llamada guerra de opas supone un incremento de valor para al inversión del accionista. Sin embargo, esto no es siempre así. En los últimos días hemos visto como la junta de accionistas de Telepizza rechazaba la propuesta de eliminar el blindaje de los estatutos de la compañía. El hecho de que los principales directivos del grupo sean propietarios de cerca de una cuarta parte del capital hacía prácticamente inviable desde un principio las pretensiones de Zena e Ibersol, que habían condicionado sus respectivas opas a este punto.

Si finalmente Ibersol y Zena retiran sus opas, los responsables del grupo van a tener complicado explicar al resto de los accionistas por qué se van a ver obligados aceptar una oferta una 12% inferior a la más alta