Wyndham Worldwide Al acecho del mercado europeo

En estos momentos, como reconoce Fernando Salazar, máximo responsable de alimentación y bebidas de la cadena, andan a la búsqueda y captura de alguna cadena europea que les abra las puertas del Viejo Continente.

Por ahora, son poco conocidos en Europa, pero la situación puede cambiar en breve ya que, aunque sus directivos reconocen que el Grupo no se libra de los efectos de la crisis, sí es cierto que aún poseen liquidez suficiente como para aventurarse a adquirir alguna cadena internacional europea. Según Salazar: “Tenemos miras cautelosas, pero creemos que también es el momento para comprar, para ir a adquirir compañías que están en estos momentos con el agua al cuello (…) Podría ser conveniente una cadena de hoteles urbanos, pero no descartamos otras posibilidades”.
Bajo el techo de Wyndham Worldwide hay doce marcas diferentes englobadas en tres divisiones de negocio. La primera de ellas es Wyndham Hotels & Resorts, que incluye tres marcas para hoteles y resorts de servicio completo, es decir, con restaurantes, servicios de banquetes, etc… En total agrupa a noventa hoteles y resorts repartidos por todo el mundo, principalmente Norteamérica.
El segundo conjunto, bajo el nombre de Wingate by Wyndham, agrupa 160 hoteles de servicio limitado, que únicamente ofrecen desayunos. Al igual que la última de las patas del Grupo, que es Hawthorn Suites by Wyndham, con ochenta hoteles. Precisamente esta última división es el fruto de una adquisición realizada por el grupo hace un año.
La fuerza de este Grupo que posee alojamientos de todo tipo y geográficamente dispersos reside, de acuerdo con Salazar, “en que la mayor parte son franquicias y contratos de gestión. Nosotros tenemos la marca”.
F & B heterogéneo

En Wyndham Hotels & Resorts el capítulo alimentario supone alrededor del 30% de la facturación del Grupo, aunque “en algunos puede llegar al 50%”, asegura Salazar, aclarando que se refiere sobre todo a los resorts vacacionales de Caribe y México. “Hay hoteles con once restaurantes que facturan 35 millones de dólares al año en alimentación y bebidas”, sentencia. El directivo no facilita datos concretos de ventas pero sí se muestra optimista respecto a 2010: “preveemos crecer, aunque si más o si menos depende de si hacemos adquisiciones”.
Por la disparidad geográfica de los hoteles, el responsable de estas funciones afirma que existe cierta independencia entre ellos. “Compramos a nivel local pero a través de compañías como Sysco y US Food. En las bebidas, las compras sí son homogéneas”. Y continúa, “a cada hotel le damos bastante flexibilidad para que haga lo que crea más conveniente. Una vez al mes medimos a través de encuestas, la satisfacción del cliente. Es nuestra medida de calidad principal. Si las cosas no están bien, decimos hacia donde deben reorientarse”. Otros controles los realizan con la técnica del mistery shopper. Estos barómetros y otros apuntan una tendencia muy importante en EEUU, que indica Salazar: la de la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Como muestra, alude a la recientemente inauguración de un restaurante orgánico en uno de sus hoteles neoyorkinos, que asegura “está funcionando muy bien”. (www.wyndham.com)