¡Ya está bien!

Los expertos más prestigiosos del sector estiman que la restauración en España, incluidas las colectividades, genera unos ingresos que superan los 55.000 millones de euros (cerca de diez billones de las antiguas pesetas). A esto hay que añadir el negocio que genera para todos sus proveedores y distribuidores.

Lo mismo pasa con la mano de obra. La hostelería emplea a cerca de dos millones de personas en nuestro país. Además, junto con la construcción, se han convertido en los principales sectores receptores de trabajadores extranjeros.

El buen momento que atraviesa la alta cocina española, con todos sus chefs mediáticos -liderados por Ferran-, ha convertido la gastronomía en uno de los principales reclamos turísticos de nuestro país.

Si tenemos en cuenta todos estos datos, resulta difícil comprender por qué las distintas Administraciones Públicas que pueblan nuestra peculiar península continúan dando la espalda a uno de los sectores más dinámicos y con más futuro de nuestro país.

Una vez comprobado su peso económico y su potencial de crecimiento, parece evidente que es hora de tomarse el sector en serio. ¡Ya!