“El aceite no puede ir a manos de alguien que no lo trate correctamente”

Ellos se encargan de su recogida y traslado a una planta de tratamiento, a cambio de cobrar una pequeña (y negociable) cantidad al año. Sirva de ejemplo Gave, un gestor que cubre la zona centro (Madrid, Segovia, Ávila Guadalajara y Toledo) y trabaja con hosteleros, comunidades de vecinos, etc… facilitándoles envases especiales para su recogida.

Restauración News (R.N.): Empezamos por lo que más puede interesar a un hostelero, ¿qué tiene que hacer para deshacerse del aceite usado de una manera correcta?
José Jiménez (J.J.): Le podrán informar en la concejalía de medioambiente de su Comunidad autónoma y de su Ayuntamiento. También puede contactar con un gestor de residuos o con asociaciones de hostelería. Pero lo primero que debe saber es que no pueden tirar estos residuos ni al desagüe, ni a la basura ni a manos de alguien que no lo trate correctamente. Inspección de Sanidad le va a pedir los albaranes (y en muchos casos un contrato) que justifique la entrega de sus residuos a un gestor que los trate. Ojo!, no un mero transportista que les recoja el aceite, sino con un gestor para el tratamiento, que es el único que garantiza un correcto destino final. Éste le informará de las condiciones particulares de recogida para su contratación, le facilitará envases especiales para almacenar el residuo y periódicamente lo retirará.

R.N.: ¿A qué organismo corresponden las competencias (Autonomías, Ayuntamientos,…)?
J.J.: Las competencias son Municipales. Por ejemplo, la Ley 5/2003 del 20 de marzo de residuos de la Comunidad de Madrid, dice:
1. Los productores o poseedores de residuos estarán obligados, siempre que no procedan a gestionarlos por sí mismos, a entregarlos a un gestor de residuos o a participar en un acuerdo voluntario o convenio de colaboración que comprenda estas operaciones.

2. El poseedor de residuos estará obligado a sufragar los costes de su gestión.

R.N.: ¿Qué sanciones existen para los restauradores no cumplan las leyes?
J.J.: Deben tener claro que están obligados a cumplir con las normas que cada Comunidad Autónoma tenga. Si no lo hacen pueden incurrir en una multa o sanción medioambiental y éstas suelen tener una cuantía, no inferior a 3.000 euros.

R.N.: ¿Qué efectos produce en el medio ambiente un aceite que se tira al fregadero o a la basura?
J.J.: Produce dos tipos de problemas muy diferentes. El primero es el medioambiental. Estos aceites acaban en los ríos, embalses, etc, mermando el poder de oxigenación de las aguas, lo que ahoga a los peces y envenena la vegetación. Si los aceites acaban en una depuradora de agua, su coste de tratamiento es altísimo.

Por otra parte, se generan problemas tangibles que podemos comprobar en nuestro entorno. Si tiramos el aceite por el fregadero, poco a poco se va adhiriendo a las tuberías hasta producir un taponamiento. Esto hace que revienten cañerías, tengamos malos olores, etc.. También son alimento para toda clase de bichos (cucarachas, ratas, …).

RN: ¿Están sensibilizados con el tema los restaurantes?
J.J.: Cada vez se van concienciando más y lo van gestionando correctamente, aunque también influyen, y mucho, las inspecciones que realizan Sanidad, Seprona, Ayuntamientos, etc.. Por norma, en muchos Ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, para dar la licencia de apertura a un nuevo establecimiento, antes exigen que tenga un contrato con un gestor autorizado de residuos grasos.

R.N.: ¿Qué hacéis con el aceite una vez lo habéis retirado de los establecimientos?
J.J.: Los aceites usados, una vez llegan a nuestra planta de tratamiento, son filtrados para quitarles todas las impurezas sólidas. Posteriormente se centrifugan y decantan para eliminar todos los restos en suspensión y las aguas que estos arrastran. Una vez limpio, se realiza un proceso fisico/químico en el que se corrige la acidez, los índices, etc. Una vez terminada esa fase, el residuo se ha convertido en materia prima para la fabricación de biodiesel.

R.N.:¿Qué tipo de empresas de restauración acuden a vosotros?
J.J.: De todo tipo, desde la cafetería que tiene una freidora pequeña, hasta empresas de catering, hoteles, grandes restaurantes, colectividades, fabricas de producción de alimentos, etc. en general todo aquel que cocina para mas de 25 personas. No sólo por el volumen de residuo que generan, sino porque por muy poco que produzcan, la ley les obliga a tener contratado un servicio como el que Gave les facilita.(www.gave.es) l
Elia García