Las máquinas de snacks mejoran los márgenes del vending

Por otro lado, los precios de venta de bebidas calientes se han mantenido estables en los últimos años, mientras que los costes han ido en aumento.

Pero, tal y como indican desde la ACV, la gestión de máquinas de snacks es más complicada que la que requiere otro tipo de producto. Representa calcular mejor los artículos necesarios por máquina y día, pues el riesgo de pérdida de género en este segmento es mayor que en otros. “Una mala gestión u operación de máquinas de snacks –apunta Boris Puig, director de Ventas de la empresa fabricante DT Vending- es mucho más visible que una mala gestión de máquinas de café”. De esto modo, el servicio y el control se convierten en factores primordiales en las máquinas de snacks. Para Antoni Martínez las claves pasan por profesionalizarse y especializarse; “por realizar una oferta a medida del cliente y controlar todo el proceso”.

En este contexto, se debe tener presente que la gestión de las máquinas de distribución automática de productos sólidos difiere mucho de la que un operador puede llevar con las máquinas de bebidas calientes. Así, las máquinas de espirales, pueden almacenar y vender hasta 60 productos diferentes según el modelo y la configuración de las bandejas. Los hábitos de consumo de los usuarios varían de un emplazamiento a otro. Las caducidades de algunos productos obligan a rotaciones de periodos muy cortos. En este escenario, el reponedor debe estar formado especialmente para la gestión de los productos dentro de las máquinas de snacks.