Polaris World crea un mosaico gastronómico en pleno Murcia

Lo primero que se te pasa por la cabeza cuando llegas a uno de los resort de Polaris World es que te encuentras en una pequeña ciudad dentro de Murcia, rodeado de todo tipo de servicios. La restauración será uno de los punteros en sus recintos, y pretende reunir un abanico de conceptos con una cocina mediterránea y renovada y, como era de esperar, con productos de la ‘huerta murciana del siglo XXI’.


La oferta turística de Polaris World (pretende inaugurar seis más en los próximos años) sorprende por su amplio despliegue de medios y su carácter de multiservicios. Cuenta con gasolineras, renting de coches, una tienda de mobiliario, hasta un colegio del King´s Colledge y un hospital, que no tardarán mucho tiempo en inaugurarse, aunque todavía se encuentren en fase de construcción.

El creador del proyecto, Pedro G. Meroño, que ya se encontraba vinculado al sector inmobiliario, se inspiró en los lujosos complejos turísticos de Florida para crear en nuestro país, atendiendo a este esquema, un enclave turístico que cubriese todos los servicios posibles. Se asoció con un constructor de la zona y comenzaron a crearlo hace ahora cinco años en Torre Pacheco, en el centro de la comarca del Campo de Cartagena. A pesar de ello, hace unos meses éste vendió su participación del cincuenta por ciento y dio entrada en el accionariado al Grupo Crédit Suisse.

Restauración en el complejo
El Golf Resort del Mar Menor ha sido el primero en ver la luz. Cuenta con 750 viviendas en su interior, además de un Hotel-Boutique de la cadena Intercontinental, por lo que la oferta de restauración en el recinto parece de antemano bastante amplia. El propio hotel posee un restaurante, el Nomad, enfocado fundamentalmente a los clientes del hotel y con una carta variada y buffet en el desayuno con show cooking en la zona de platos calientes, como tortillas y revueltos.

El restaurante Aqva también está ubicado junto al Hotel Intercontinental. Es conocido así por su amplísima carta de aguas (alrededor de cincuenta referencias). Presenta una variada cocina moderna española con recetas actualizadas, pero siempre combinada con productos de la huerta murciana. Su chef ejecutivo es José Sedano-Martín con una amplia experiencia en cocina en países tan diferentes como Inglaterra, España (Bilbao, Madrid y Sevilla) o Beirut, en uno de los hoteles de esta cadena.

En el mismo recinto se sitúa el Restaurante El Olivo, un rincón en el que se puede degustar la esencia de los platos de tipo mediterráneo. Presume de una carta con entrantes como jamón de jabugo, pastas y arroces, pescados, como dorada del Mar Menor con pisto y patatas asada al horno, carnes del estilo de solomillo de buey con tarta de patatas y queso Idiazábal y salsa guindilla y, por último, los postres.

Otro resort, en esta ocasión el de La Torre, posee en estos momentos el restaurante La Encina, que está destinado a un público con un gusto variado que procede tanto del resort como de fuera del recinto, a través de un servicio buffet a un precio de 29 euros. Además, está dotado de un show cooking “para acercar la cocina a los clientes y aconsejarles en todo momento según sus preferencias”, asegura Eric Sinnig, chef corporativo de la firma.

La niña mimada
Pero si continuamos citando restaurantes de la compañía, hay que hablar también de la niña mimada, el Gingko. Destaca por su moderna decoración y una bodega vista al público con las referencias más destacadas de la denominación de origen de nuestro país y de parte del extranjero.

Abrieron sus puertas en octubre del año pasado, aunque Eric Sinnig y su equipo llevaron a cabo su proceso de creación a puerta cerrada durante un año. La idea de su cocina innovadora lo requería. Además, aplican nuevas técnicas aunque con una base de productos tradicionales. La cocina cuenta con un área de pastelería para la elaboración completa de panes, postres, etc.

Su salón principal tiene una capacidad para veinticuatro comensales, aunque también posee dos privados, uno dedicado a cocina japonesa donde un cocinero de esta nacionalidad elabora las recetas típicas sobre una vitrocerámica y en presencia de los clientes. Y el otro está enfocado a comidas y reuniones de empresa, con platos suculentos y una decoración de oficina con aire moderno.

En los próximos meses se inaugurarán tres establecimientos más. Tendrán lugar en el Golf Resort de La Torre y se hará con el fin de cubrir un amplio repertorio de gastronomía mundial. El primero en abrir sus puertas será La Trattoria, enfocado a los amantes de la cocina italiana, con una serie de platos clasificados como antipastos, pasta, y “todas las referencias representativas de esta cocina”, afirma Eric Sinnig.

Cocina internacional
Pero la cocina internacional vendrá de la mano del Restaurante del Lago, ubicado encima del agua y al que se podrá acceder a través de una pasarela. Será una cocina de tendencia australiana, asiática (como la cocina de Bali), “pero al mismo tiempo libanés y de la parte mediterránea”. Tendrá un componente en su estilo de restaurante chill out, con una variación permanente de la carta y nuevos productos. “Además, nos gustaría que esta cocina influyera hasta en la forma de comer de los comensales”.

Por otro lado, en el resort de La Loma, ideado por el arquitecto mejicano Yturbe, se ha querido rendir homenaje a la cocina del país del creador de estas villas. Habrá una cocina mejicana aunque con platos más ‘desconocidos’ y autóctonos del país, “no sólo los que se encuentran habitualmente en cualquier restaurante de esta clase”.

Por último, la cocina vegetariana, la cocina hindú, el fast food, (“está por ver, pero es seguro que tendría una preparación totalmente artesanal con productos de calidad”), heladerías, sándwiches, etc., así hasta cerca de cuarenta establecimientos dedicados a la restauración y hostelería, tendrán cabida en esta mini ciudad que, de la mano de Eric Sinnig y su equipo, tratarán de que no falte una oferta gastronómica variada y acorde con el prisma de paladar internacional desde el que observan la cocina. l
Jorge Todolí