El 61% de los franquiciados están dispuestos a seguir en una cadena

Barbadillo y Asociados en colaboración con Bankia ha presentado el IV Informe de Satisfacción del Franquiciado para comprobar su situación real dentro de la cadena en la que opera, así como también, su opinión con respecto al sistema de franquicias.

El estudio está elaborado a partir de una encuesta a más de 500 franquiciados, seleccionados en función del sector, la antigüedad dentro de la red, el tamaño de esta y el nivel de inversión. Una de las principales conclusiones del informe es que un 61% de los franquiciados se muestra dispuesto a continuar formando parte de su cadena una vez finalizado el período contractual. Otro 29% tiene clara su decisión de no renovar, en tanto que el 10% restante, no lo tiene claro todavía por encontrarse lejos del momento de la renovación o tener que valorar antes muchos aspectos.

El 68% franquiciados encuestados afirma haber comparado entre diversas alternativas de negocio, un grado de exigencia que viene dado por dos circunstancias: la cantidad de oferta informativa que existe (jornadas, ferias, seminarios, publicaciones, etc.) y el hecho de que el emprendedor medita mucho más dónde invertir. Todo esto dentro de un marco económico que se percibe de forma positiva por parte del 49% de los franquiciados, los cuales, a su vez, encuentran que la franquicia se encuentra en un momento positivo, en un 52% de los casos.

Los franquiciados han mostrado como uno de los motivos de desgaste en la relación con su franquiciador, el hecho de que las previsiones económicas establecidas por la marca no se cumplieron y que la inversión necesaria para poner en marcha el negocio, fue superior (en un 49% de los casos).

Las ubicaciones poco estudiadas son otro de los puntos de mejora del sistema. En más casos de los deseables (un 22%), el franquiciador no se tomó la molestia de ir a visitar el local propuesto por el franquiciado. Dada la relevancia de la localización, esta es una negligencia grave por parte de la central. Y lo mismo sucede a la hora de seleccionar a los franquiciados. En un afán de crecer rápidamente o aprovechar la buena marca de un sector, tendencia o moda, el franquiciador tiende a abrir la mano en exceso a la hora de admitir socios en su red, atendiendo poco o nada (en un 47%) a si su perfil es el adecuado.

El estudio preguntó a los encuestados sobre si estos precisaron de financiación externa para la puesta en marcha de sus negocios. La respuesta fue positiva en la gran mayoría de los casos (un 83%).  Un 72% afirmó que solicitó el crédito a una entidad financiera, un 20% a familiares o personas del entorno y en un 8% a otros. En un 35% de las ocasiones, la marca poseía algún tipo de acuerdo con una entidad financiera. En la mayoría de los casos (60%), los negocios que se pusieron en marcha sin financiación procedente de bancos, requerían una inversión inicial inferior a 60.000 euros.

Las campañas de Marketing, uno de los principales atractivos o ventajas de pertenecer a una cadena de franquicias se presenta, no obstante, como uno de los aspectos donde la mejora se hace más necesaria. Así, tan solo tan solo un 18% de los encuestados opina que su franquicia realiza un número suficiente de campañas publicitarias, un 77% considera que su central no emplea el fondo de marketing adecuadamente y un 72% demanda mayor transparencia con los fondos que se recauda para este fin.

Escaso control

En tanto que los parámetros de formación y apoyo por parte del franquiciador, tanto inicial como continuos, se encuentran dentro de unos porcentajes aceptables (por encima del 50% en todos los casos), no sucede lo mismo en lo que a control y supervisión de la actividad se refiere, encontrándose esta en cifras muy bajas; tan solo un 35% de los encuestados creen que su actividad se está dirigiendo correctamente por parte de la central. En un 34% opinan que se les supervisa esporádicamente y en un 31%, los franquiciados opinan que su central tiene esa faceta de su labor, completamente olvidada.