De los zumos a los smoothies

Pese a todo, España ocupa la cuarta plaza en el ranking de mayores consumidores de zumos: 29 litros per capita, de los cuales un 61% son zumos.

Lo que no se ha generalizado son los juicy-bars. Quizá debido a que en la mayoría de los bares, cafeterías y restaurantes se sirven zumos y los españoles no lo consideran como sólido concepto de restauración. No obstante hay diferentes casos a nivel de los principales formatos de hostelería.

Por ejemplo en la restauración organizada el grupo hispano-argentino Rios arrancó con Vitamina, una red de siete cafeterías en Madrid, donde se podía encontrar toda clase de zumos. Su carta se basaba en los más tradicionales y su consumo cuesta entre 2,50 y 4,50 euros por unidad.

En la actualidad combinan los zumos con una carta de varios platos para los menús, pero fuentes de la compañía informan que, tras el verano pasado, se van a crear nuevos locales Vitamina que incorporarán zumos frappe y smoothies, pensados para el bienestar del cuerpo (energizantes antioxidantes, depuradores, etc).

En los urban coffee-shops como Faborit, empresa que posee también en Madrid siete locales, predominan ya los smoothies de alta calidad pero se consumen a horas no coincidentes con los desayunos y las comidas, ya que para ese momento de consumo, se prefieren los zumos naturales de solo fruta.

En los hoteles es fija la oferta de zumos en los desayunos, a partir de las maquinas exprimidoras señaladas, pero hay iniciativas que privilegian la promoción de su consumo, como es el caso de Starwoods, a través de su cadena Westin y su programa Superfoods que, en España, ha sido acogido con gran éxito. Consiste en ofrecer zumos naturales muy vitaminados en los desayunos.

Especial consideración se requeriría para la empresa Frutolandia, que va camino de la decena de locales ubicados en su mayoría en centros comerciales de reciente creación.

Donde han calado los juicy bars ha sido en las localidades turísticas, ya que para los extranjeros tomar zumos posee motivaciones diferentes a los españoles y de ahí que los encontremos, por ejemplo, en la Costa del Sol en Málaga, donde Zumo Spain ha desarrollado un concepto de corner-kiosko en franquicia que le ha permitido llegar a tener además de 40 unidades propias otras 70 franquiciadas.

Donde los juicy bars están teniendo más arraigo es en Barcelona ya que el boom turístico ha permitido a muchos independientes, en su mayor parte ciudadanos no nacidos en España, incluso el personal también es extranjero, montar juicy bars de los que gustan en el extranjero, además de la oferta que se ofrece por los propios fruteros del conocido mercado de La Boquería.

Así por ejemplo el downtown de Barcelona está repleto de locales, donde se sirven zumos de todo tipo de frutas en al menos tres formatos, en cuanto a capacidad y que cuestan entre 3 y 5 euros según tipos de frutas y combinaciones entre sí. No suelen poseer lugar para sentarse dentro y se sitúan en las calles de más circulación.

JMC