Feltman’s Hot Dogs, la hora del fast food gourmet

Lentamente, perrito a perrito, los hot dogs de Feltman’s están logrando hacerse un hueco en el imaginario de los aficionados a la comida callejera gracias a la firme apuesta de sus responsables por ofrecer fast food con productos de primera calidad. Su aspiración a largo plazo, es que su nombre se asocie con el hot dog gourmet en toda España.

Javier Mesa

Feltman's calle Sevilla

José Sela, creador de Feltman's Hot Dogs. Foto: © Javier Mesa / Restauración News
José Sela, creador de Feltman’s Hot Dogs. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

La pasión por la gastronomía y el conocimiento de la restauración de otros países empujaron en 2013 al asturiano José Sela, directivo “de toda la vida” (MBA en Dirección y Administración de Empresas por ESADE), a darle forma a un proyecto en torno a y un producto cárnico que consideraba poco explotado en España, la salchicha.

“En mis viajes me llamó la atención que en países como Alemania o Estados Unidos pudieras comer buenos perritos calientes y en el nuestro, salvo en los frankfurts de Cataluña, fuera tan complicado y me preguntaba por qué”, explica. De esta pregunta nació en enero de 2013 el proyecto de Feltman’s, con el objetivo de ofrecer un perrito caliente, de calidad o gourmet, bajo la denominación de hot dog, “para diferenciarnos claramente del formato barato histórico existente en Madrid”.

Antes de echar a rodar el proyecto, Sela emprendió un proceso exhaustivo de selección entre más de 30 proveedores de pan y salchichas, “con una primera cata a ciegas de la que seleccionamos tres finalistas de cada categoría”. Posteriormente, los productos de estos tres mejores competidores fueron sometidos a dinámicas de grupo con 50 personas de diferentes targets y edades que tras probarlos rellenaban una encuesta con sus impresiones y valoraciones.

La tabulación de las respuestas dio como resultado el producto final que ofrece Feltman’s en sus locales desde la apertura del primero de ellos en julio de 2013. Un hot dog compuesto por una salchicha de primera calidad importada desde Alemania, con 84% de carne de magro de paletilla de cerdo ahumada en madera de haya,  y un pan hecho a mano a diario en exclusiva por un panadero artesano. Estos dos ingredientes principales se acompañan en cada una de sus diez variedades de toppings y salsas, “100% naturales y sin conservantes, seleccionadas bajo el mismo criterio de obtener lo mejor del mercado”: kétchup, mostaza, barbacoa, mayonesa, beicon y cebolla crujiente, tomate italiano, chucrut, chili con carne, guacamole, jalapeños, pepinillo picado, salsa de cheddar, crema agria…

El pan de los hot dogs de Feltman's se entrega siempre caliente. Foto: © Javier Mesa / Restauración News
El pan de los hot dogs de Feltman’s se entrega siempre caliente. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

Tras dar forma al protagonista de este concepto “plenamente gastronómico”, llegó el momento de decidir el nombre de la marca, para el que Sela dio pocos rodeos y apostó por el look neoyorquino, ciudad donde el inmigrante alemán Charles Feltman creó el hot dog americano en la segunda mitad del siglo XIX (Coney Island). “Antes de elegir el nombre investigamos la historia de este emprendedor que falleció en 1916 y vimos que en 100 años nadie de su familia se había dedicado al negocio de los perritos calientes, por lo que registramos el nombre de comercial de Feltman’s para Europa”, añade José Sela.

“Queríamos que se nos identificara claramente con el hot dog americano, del que queremos ser referente a nivel nacional, y nos llevamos una grata sorpresa cuando recibimos un email de Charles Feltman VI agradeciendo que recuperáramos la memoria de su tatarabuelo. Y el pasado mes de mayo nos hemos enterado de que se ha abierto un Feltman’s en Coney Island, donde se estrenó el primer carrito de venta de hot dogs… hemos levantado una liebre”, bromea Sela.

En la actualidad Feltman’s cuenta con una red compuesta por dos locales en formato corner situados en la plaza de Callao y en la calle Sevilla de Madrid; dos restaurantes en los centros comerciales de Príncipie Pío (Madrid) y Aragonia (Zaragoza); así como tres foodtrucks que recorren toda la geografía española y un carrito para eventos. En cada uno de ellos el protagonista indiscutible sigue siendo el perrito, “que siempre se sirve con pan caliente”, aunque la oferta se complementa con helado artesano en temporada estival y con otras especialidades en los restaurantes dotados de mesas, como fingers de pollo, nachos, patatas fritas o desayunos con bollería artesana francesa y café de máxima calidad.

Coney Island y Hamptons, dos de las variedades de hot dogs de la cadena.
Coney Island y Hamptons, dos de las variedades de hot dogs de la cadena.

El gran reto de esta joven cadena es desterrar del consumidor español la idea de que un hot dog debe ser algo barato y mediocre, “ya que ‘fast’ implica rapidez, no mala calidad; nosotros apostamos por el fast food gourmet”, sentencia Sela. De esta manera, el empresario está convencido de que, a pesar del duro esfuerzo que conlleva mantener los estándares de calidad y vencer la imagen asociada al perrito, su proyecto se enmarca dentro de una carrera a largo plazo y “una gran oportunidad, porque nadie trabaja este nicho. Al igual que la hamburguesa ha logrado entrar en el territorio del producto gourmet, espero que en Feltman’s logremos repetir el proceso con el hot dog”.

Para conseguirlo no es casualidad que hayan apostado por el formato del foodtruck, claramente asociado al nacimiento de la comida callejera o street food que tanto interés ha acaparado en nuestro país en el último año y medio. “Nos aporta gran visibilidad y la posibilidad de que mucha gente nos conozca de primera mano y aprecie la diferencia, sobre todo de nuestro pan y de la jugosidad de la salchicha alemana, procedente de un país donde se mima y se vigila mucho la calidad de este producto nacional”, reconoce Sela. En este sentido, el fundador de la cadena, asegura que la polémica creada en torno al informe de la OMS sobre la carne procesada no les ha afectado y tampoco les preocupa, “porque el problema reside en la calidad de la materia prima y los productos químicos que pueden emplearse al procesar la carne y que nuestros proveedores no utilizan”.

Firme en su propósito de seguir por la senda de la calidad, Sela no se plantea franquiciar Feltman’s a pesar de haber recibido ofertas de gente interesada en replicar el formato. “Primero quiero convertirlo en un modelo rentable y, después, franquiciarlo; pero primero debe ser realmente un negocio. Ahora estamos en fase de seguir probando ideas nuevas cada día en nuestros locales sin bajar nunca en la calidad de ninguno de nuestros productos”. Y siempre con el hot dog gourmet como estrella de la propuesta.

La oferta de los locales no deja lugar a dudas sobre quién es el protagonista de la carta. Foto: © Javier Mesa / Restauración News
La oferta de los locales no deja lugar a dudas sobre quién es el protagonista de la carta. Foto: © Javier Mesa / Restauración News